Descripción
Sesión descalza de desplazamientos por el suelo. El docente dice cuántos apoyos se pueden usar —dos, tres, cuatro, seis— o nombra una forma conocida —cangrejo, reptando boca abajo, reptando boca arriba— y cada uno resuelve por su cuenta cómo avanzar por el espacio con eso.
Objetivo
Descubrir de cuántas maneras se puede avanzar cuando los pies dejan de ser la única opción, y notar el suelo con las manos y con la planta.
Cómo se juega6
Colocación
Todos descalzos y repartidos por la sala, cada uno con un brazo de hueco alrededor. El docente ha revisado antes el suelo: ni grapas, ni chinchetas, ni cristales.
Arranque
Se empieza andando descalzos por todo el espacio, notando la planta del pie, y se para a la señal para pasar a cuatro apoyos.
Qué se puede hacer
Cuando el docente dice un número —dos, tres, cuatro, seis apoyos— cada uno se desplaza tocando el suelo con esas partes y con ninguna más, y vale cualquier solución que se le ocurra. Cuando dice una forma —cangrejo, reptando boca abajo, reptando boca arriba— se hace esa. Se avanza siempre despacio y mirando hacia donde se va.
Qué pasa cuando alguien encuentra una forma rara
Se para el grupo diez segundos, él la enseña y quien quiera la prueba; después se sigue. Enseñarla no es obligatorio.
Cómo termina
Se acaba tumbados boca arriba, notando qué partes del cuerpo han trabajado y cuáles no, y se ponen los zapatos sentados y sin prisa.
Reinicio
Se pide un número de apoyos que no haya salido todavía —tres, cinco— y se hace un recorrido largo de una pared a la otra, sin carrera y sin ganador.
Variantes3
tres apoyos y cinco apoyos, que obligan a soltar un lado y a aguantar el peso descompensado. Se sigue avanzando despacio y sin carrera, igual que en la versión base: la prisa a tres apoyos acaba con la barbilla en el suelo.
por parejas, y entre los dos solo pueden tocar el suelo seis apoyos en total; hay que ponerse de acuerdo en cuáles y avanzar juntos. Nadie se sube encima de nadie ni carga con un compañero: el contacto es de manos, hombros y espalda, y si uno pierde el equilibrio los dos se sientan.
solo cuatro apoyos, siguiendo un camino de una pared a la otra, cada uno a su velocidad y sin consignas nuevas hasta que la de cuatro salga con soltura.
Qué se trabaja
Seguridad2
Evitar impactos, apoyos y cargas sobre la cabeza o el cuello.
Delimitar el espacio y dejar distancia para frenar.
Consejos para el profesor2
Avisa la sesión anterior de que se juega descalzo; el que llega con calcetines rotos se autoexcluye por vergüenza.
Para y enseña dos o tres soluciones distintas del mismo número de apoyos, o todos copian la primera que ven.
Adaptaciones NEE3
Visual
Recorre antes la sala andando pegado a la pared para saber dónde está cada cosa, se acuerda un compañero de referencia que avanza a su lado, y si hay que marcar un camino se hace con cinta de carrocero rugosa o con huellas de goma pegadas al suelo, nunca con una cuerda, que rueda bajo la mano y bajo el pie descalzo.
Movilidad reducida
El contenido es descubrir con cuántos apoyos distintos se puede avanzar, y se conserva contando los apoyos que él use —manos, antebrazos, cadera, un pie, las ruedas si se desplaza en silla— y pidiéndole las mismas variaciones que al resto;
Cognitiva o de atención
Se trabaja con dos consignas solamente, cuatro apoyos y reptar, y cada una se le enseña hecha por un compañero antes de pedírsela;
Errores frecuentes
- Empezar sin haber pasado tú el suelo: una grapa o una chincheta con veinticinco descalzos acaba la sesión.
- Hacerlo en pista exterior o en suelo frío de invierno, donde nadie quiere apoyar la planta.
- Cantar números de apoyos imposibles —uno, cinco— y acaban cayéndose intentando resolverlos.