Teatro foro: ¡alto, lo cambio!
Descripción
Es un teatro foro de Augusto Boal adaptado a la escuela: un grupo enseña una situación injusta del día a día que termina mal para el protagonista. Al repetirla, el público ya no solo mira, porque cualquiera puede gritar «¡Alto!», salir a sustituirle y cambiar el final. El maestro hace de presentador y después de cada intento pregunta a la clase si la idea ha funcionado.
Objetivo
Buscar en grupo salidas pacíficas a situaciones de injusticia, probándolas con el cuerpo en escena y valorando qué pasa con cada decisión.
Cómo se juega6
El maestro elige la situación
«en el recreo no dejan jugar a uno al fútbol», «en la fila uno se cuela siempre», «en el grupo de trabajo uno no deja opinar», «se ríen de la mochila de un compañero».
Unos voluntarios preparan la escena en cinco minutos mientras el resto calienta con el maestro. Tiene un protagonista, uno o dos que le causan el problema, algún testigo y termina mal para el protagonista.
Se representa entera, de un minuto a dos. El maestro pregunta al público «¿es justo cómo acaba?» y anuncia que se va a repetir.
En la repetición, cualquier espectador puede gritar «¡Alto!». La escena se congela, él toca el hombro del protagonista, ocupa su sitio y la escena sigue desde ahí con su idea.
Solo se sustituye al protagonista o a un testigo, nunca al que causa el problema. Los demás actores siguen en su papel y reaccionan como lo harían de verdad, sin ponérselo fácil.
Tras cada intento, el maestro pregunta «¿ha funcionado?, ¿qué ha cambiado?». Se prueban tres o cuatro ideas y los actores hacen al final la versión con las que mejor han funcionado.
Variantes3
En lugar de salir al escenario, el espectador que para la escena dice su idea y es el actor protagonista quien la prueba.
Varios grupos preparan cada uno su escena a la vez y se hace un foro por grupo, con el maestro pasando de uno a otro.
Se puede sustituir también a un testigo que no hacía nada, para descubrir qué cambia cuando alguien que miraba decide intervenir.
Qué se trabaja
Seguridad3
Las situaciones son inventadas y con nombres de personajes, nunca un caso real de la clase ni de un alumno concreto.
El papel de quien causa el problema lo hace un voluntario, y al acabar todos los actores salen del personaje con un aplauso para que nadie se quede con la etiqueta.
Sin contacto físico en la escena: los empujones o golpes se representan a cámara lenta y sin tocarse.
Consejos para el profesor2
Haz tú de presentador en la primera ronda y anima a parar pronto: la primera intervención es la que más cuesta.
Si una solución no es realista, no la tumbes tú: pregunta al público si en el patio pasaría eso.
Adaptaciones NEE4
Visual
Un compañero le narra en voz baja lo que pasa en escena, y si sale a sustituir, el maestro le lleva hasta el sitio del protagonista.
Auditiva
Se le coloca en primera fila frente a los actores, y el maestro escribe o dibuja la situación antes de empezar; para parar la escena puede levantar la mano en vez de gritar.
Movilidad reducida
La escena se monta en un espacio sin desniveles y el protagonista puede actuar sentado, de modo que pueda sustituirle como cualquier otro.
Cognitiva o de atención
Participa primero como testigo con una acción sencilla, y antes de salir a sustituir le cuenta al maestro en una frase qué va a hacer.
Errores frecuentes
- Que los actores que causan el problema cedan a la primera: la solución parece fácil y no se aprende nada.
- Soluciones que son otra injusticia, como pegar al que molesta o llamar a un adulto para todo sin probar nada antes.
- Escenas largas con mucho diálogo: el público se pierde y nadie se anima a parar.
Textos para la clase
Texto
Cuatro situaciones para el foro
Punto de partida para los voluntarios. Cada situación tiene un protagonista, quien le causa el problema, algún testigo y un final que sale mal para el protagonista. Los nombres son de personajes, no de nadie de la clase. Los voluntarios montan la escena a su manera. 1. En el recreo no dejan jugar a uno al fútbol Protagonista: Leo, que pide jugar. Causan el problema: Marta y Dani, que hacen los equipos y le dicen que ya están completos; al momento dejan entrar a otro. Testigo: Sara, que está de portera y lo ve todo. Final: Leo se sienta solo en un banco a mirar el partido. 2. En la fila uno se cuela siempre Protagonista: Irene, que es la primera de la fila del comedor. Causa el problema: Hugo, que se pone delante diciendo que le estaba guardando el sitio un amigo. Testigos: dos compañeros de la fila que se ríen. Final: Irene entra la última y se queda sin sitio en su mesa de siempre. 3. En el grupo de trabajo uno no deja opinar Protagonista: Nico, que tiene una idea para el mural del grupo. Causa el problema: Alba, que lo decide todo y le dice «tú solo colorea». Testigos: los otros dos del grupo, que no dicen nada. Final: el mural sale sin la idea de Nico y él deja de hablar. 4. Se ríen de la mochila de un compañero Protagonista: Omar, que estrena una mochila de dibujos. Causan el problema: Paula y Rubén, que la señalan, se ríen y le ponen un mote. Testigo: Lucía, su compañera de mesa, que se ríe un poco para no quedar mal. Final: Omar esconde la mochila debajo de la mesa y al día siguiente viene con una bolsa.
Preguntas
Preguntas del maestro presentador
Después de la primera representación ¿Qué le ha pasado al protagonista? ¿Es justo cómo acaba? ¿En qué momento se podría haber hecho algo distinto? (El maestro anuncia que la escena se va a repetir y que cualquiera puede gritar «¡Alto!».) Después de cada intento ¿Ha funcionado? ¿Qué ha cambiado? ¿Cómo han reaccionado los otros personajes? Al que ha sustituido: ¿cómo te has sentido en su lugar? Si la idea parece poco realista: ¿en el patio pasaría eso? Al final ¿Qué ideas han funcionado mejor? (Los actores hacen la versión final con esas ideas.)