Ultimate adaptado por zonas
Descripción
Se juega con disco volador en un campo partido en tres zonas transversales, sin contacto de ningún tipo: la defensa solo intercepta trayectorias y el disco que cae al suelo cambia de dueño en el sitio. Quien lo tiene no puede moverse y dispone de cinco segundos, y para anotar en el fondo contrario el disco ha de haber pasado por las tres zonas, controlado cada vez por un jugador distinto.
Objetivo
Progresar en un deporte de invasión sin contacto, construyendo el ataque por zonas y asumiendo el autoarbitraje.
Cómo se juega5
Con el disco en la mano no se puede caminar ni correr.
Hay cinco segundos para pasar; pasados, la posesión cambia.
El disco debe controlarse en las tres zonas, por jugadores distintos, antes de poder anotar.
No existe el contacto
Quien lo provoca cede la posesión.
Las infracciones las señalan los propios jugadores; no hay árbitro.
Variantes3
Se retira la obligación de pasar por las tres zonas y el juego gana velocidad.
El pase se hace obligatoriamente con la mano no dominante.
Vale doble el punto anotado tras un pase de la zona 1 directamente a la 3.
Qué se trabaja
Seguridad3
Insiste en la regla de no contacto antes de empezar; es la que sostiene la seguridad del juego.
Usa disco blando en interior y comprueba que no hay cristales ni luminarias bajas.
Detén el juego si aparecen disputas físicas por el disco en el suelo: se recoge sin forcejeo.
Consejos para el profesor2
Dedica cinco minutos a practicar el pase de revés antes de jugar; sin eso, el disco no vuela y el juego frustra.
El autoarbitraje necesita que pares al principio cada vez que alguien no reconozca su falta; después se sostiene solo.
Adaptaciones NEE4
Visual
Disco de color contrastado y aviso verbal del compañero antes de cada pase.
Auditiva
El aviso del pase se hace con gesto amplio del receptor.
Movilidad reducida
El alumno tiene ocho segundos en lugar de cinco y una zona de recepción protegida.
Cognitiva o de atención
Empieza con la obligación de dos zonas en vez de tres.
Errores frecuentes
- Permitir dar pasos con el disco: en cuanto se consiente, el juego se convierte en balonmano.
- Olvidar el autoarbitraje y ponerte a arbitrar tú, que quita al ultimate su rasgo más educativo.
- Campos demasiado grandes, donde el disco no llega y el juego se rompe.