ENTRÉNALO

Un dedo cada vez

5-9 años
7 minutos
Aula
Intensidad: Muy baja
1-30 participantes

Descripción

Un juego de motricidad fina que empieza siendo fácil y se complica en cuatro pasos. Primero se mueven los dedos de las manos y los pies por separado, después los dos gemelos a la vez, y al final una mano y el pie del lado contrario, que es donde se enredan hasta los adultos.

Objetivo

Mandar sobre dedos concretos de las manos y los pies, primero de uno en uno y luego en parejas cruzadas.

Cómo se juega6

  1. Colocación

    Cada uno en su sitio, con las manos a la vista sobre la mesa o sobre las rodillas y los pies descalzos o en calcetines por delante.

  2. Primer nivel

    El docente nombra y enseña un dedo y todos lo mueven, primero de la mano y luego del pie, dejando el resto quieto todo lo posible.

  3. Segundo nivel

    Se mueve un dedo y su gemelo del otro lado a la vez, el índice derecho con el índice izquierdo, y lo mismo con los pies.

  4. Tercer nivel

    Dedo de una mano y dedo del pie del mismo lado a la vez; después, del lado contrario, que es donde se enreda casi todo el mundo.

  5. Qué no vale

    Ayudarse con la otra mano para sujetar los dedos quietos, ni mirar lo que hace el de al lado en vez de al docente.

  6. Cómo termina

    Por parejas, uno propone un movimiento y el otro lo copia durante un minuto; después se cambian y se elige el más difícil de la clase.

Variantes3

Más fácil — Solo las manos

Se juega únicamente con los dedos de las manos y con los dos primeros niveles, sin llegar a cruzar mano y pie. Nadie tiene que descalzarse y todos siguen el ritmo.

Más difícil — Contando

Cada movimiento se repite un número de veces que dice el docente y hay que contarlo en voz alta mientras se hace, sin perder ni el dedo ni la cuenta.

Otra organización — El director

Un alumno se pone delante y dirige los movimientos para toda la clase, y va cambiando cada minuto. El que dirige tiene que inventar, que es bastante más difícil que copiar.

Qué se trabaja

Lateralidad sobre uno mismoPartes y segmentos corporalesDiscriminación derecha-izquierda

Seguridad2

No se fuerza ningún dedo con la otra mano ni se tira de él para separarlo: si no sale solo, se deja y se pasa al siguiente.

Si alguien tiene una lesión, una uña encarnada o molestias en un pie, hace toda la sesión con las manos y no se descalza.

Consejos para el profesor2

  1. Enséñalo con tus manos en alto y de cara, avisando de que tu derecha es la izquierda de ellos; si no lo dices, media clase lo hace al revés.

  2. Nombra los dedos siempre igual, pulgar, índice, corazón, anular y meñique, y ten el nombre escrito en la pizarra las primeras rondas.

Adaptaciones NEE4

Visual

Las consignas se dan solo con palabras precisas, sin depender del gesto, y un compañero le confirma con un toque en el dedo correcto cuál toca mover.

Auditiva

El docente se coloca de frente y bien visible, y cada consigna se enseña levantando la mano en alto con el dedo señalado antes de que todos lo hagan.

Movilidad reducida

Se trabaja con los segmentos que controla bien y, si los dedos no responden, se hace el mismo juego con muñeca, codo y hombro, que sirve igual para la lateralidad.

Cognitiva o de atención

Solo los niveles uno y dos, con un dedo cada vez, y una pegatina de color en el índice de la mano derecha como referencia visible.

Errores frecuentes

  • Ir demasiado rápido a los cruces: si no se dominan los niveles uno y dos, el tercero se convierte en un lío y se abandona.
  • Dejar que se sujeten los dedos con la otra mano: parece que sale, pero justo lo que se entrena es mandar sin ayuda.
  • Hacerlo en silencio y sin nombrar los dedos: se pierde la mitad del trabajo, que es saber cómo se llama cada uno.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Aguanta la mirada

Un duelo de miradas que se juega sentados y sin material, pensado para los días en los que la clase no sale del aula. Alterna dos consignas opuestas sobre el mismo músculo: primero frenarlo del todo y luego dispararlo, y entre ronda y ronda se cambia de compañero.

4-8 años · 6 min

La cata a ciegas

Una ronda de cata a ciegas con productos corrientes de cocina: azúcar, sal, pan rallado y bicarbonato. Cada grupo prueba una pizca por turno y pone palabras a lo que nota antes de decir el nombre, de manera que lo importante no es acertar sino describir la sensación.

7-9 años · 8 min

Dos voces a la vez

Un juego de escucha selectiva para el aula: en cada trío, dos alumnos eligen frases parecidas en longitud y ritmo y las sueltan al mismo tiempo mientras el tercero intenta quedarse con las dos. El reto es separar una voz de otra con las menos repeticiones posibles, y los papeles rotan en cada ronda.

6-9 años · 8 min

Girar hacia el sonido

El grupo se sienta en el centro del aula con los ojos cerrados mientras el docente cambia de sitio en silencio y hace sonar una campana o un triángulo. A cada sonido, todos giran sobre el suelo hasta quedar de cara al lugar del que ha venido, y al abrir los ojos se comprueba quién ha apuntado bien.

5-9 años · 7 min

El balón y la música

Sentados en corro, la clase se pasa un balón sin parar mientras suena la música. Cada vez que el sonido se corta, el que lo tiene en las manos se apunta una letra, y solo al completar las cinco de la palabra sale del corro, de modo que hacen falta cinco descuidos para quedar fuera.

5-10 años · 8 min

¿De quién es este zapato?

El grupo se fija bien en el calzado de todos antes de que uno salga por la puerta. Mientras está fuera, los demás amontonan un zapato de cada uno en el centro del corro, y al volver tiene que repartirlos observando pies y caras hasta acertar de quién es cada uno.

5-9 años · 8 min

La canción muda

Una canción de todos los días se convierte en un ejercicio de sostener el ritmo sin oírlo. El docente, de pie o sentado, va abriendo y cerrando el sonido, y el grupo tiene que seguir cantando por dentro para reaparecer en el punto exacto en el que la canción se ha quedado.

4-9 años · 7 min

Busca tu animal

Las parejas se separan a los dos extremos del aula después de acordar en secreto qué animal van a imitar. Una mitad se queda con los ojos cerrados y avanza hacia el sonido de su compañero mientras el resto de la clase llena la sala de balidos, ladridos y maullidos que hay que aprender a descartar.

4-9 años · 8 min

Monta la sesión con Un dedo cada vez

Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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