Descripción
Corros de cinco o seis niños cogidos de las manos. El docente canta «el tren se va a marchar» y en cada parada la canción manda cómo se mueve el corro entero: tres pasos hacia un lado, dos hacia el otro, uno hacia dentro y otro hacia fuera. Todos los corros a la vez.
Objetivo
Andar en una dirección y cambiarla cuando lo dice la canción, ajustándose a lo que hacen los compañeros del corro.
Cómo se juega6
Colocación
Corros de cinco o seis niños cogidos de las manos, repartidos por la sala y bien separados entre sí. El docente entra en uno de los corros y canta desde dentro.
Arranque
Se canta despacio «el tren se va a marchar» mientras el corro entero gira andando hacia un lado, hasta que el docente dice «¡parada!» y todos los corros se detienen.
Qué se puede hacer
En cada parada la canción manda un movimiento del corro entero: tres pasos hacia la ventana, dos pasos hacia la puerta, un paso hacia dentro —todos al centro— y un paso hacia fuera. Se anda, no se corre, y se anda mirando hacia donde se va.
Qué pasa cuando alguien se suelta
No pasa nada y no se para el juego; se vuelve a dar la mano en la parada siguiente. La regla es que nadie tira del compañero: si notas que te estiran, sueltas.
Cómo termina
La última parada es «el tren llega a la estación»: el corro se va haciendo pequeño andando hacia el centro y todos acaban sentados en el suelo donde están.
Reinicio
Se mezclan los niños y se hacen corros nuevos, y se canta un poquito más deprisa. El tren solo acelera cuando todo el grupo se sabe la letra.
Variantes3
El tren de la derecha
Los pasos se piden por su nombre, «tres pasos a la derecha, dos a la izquierda», en vez de por las referencias de la sala. Solo con los de cinco años, y con la puerta y la ventana todavía nombradas detrás por si alguien duda.
Vagones sueltos
Se deshacen los corros y cada niño hace la canción por su cuenta, andando por el espacio sin dar la mano a nadie. Es la versión para el día que el grupo tira demasiado de las manos, y sirve para enseñar los pasos antes de juntarlos.
Solo dos pasos
La canción se queda en dos movimientos, hacia un lado y hacia el otro, repetidos muchas veces hasta que el corro entero va junto. Los de dentro y fuera se añaden otro día.
Consejos para el profesor3
Enseña la canción primero con los corros parados y solo después echa a andar el tren: si arrancas cantando y andando a la vez, la mitad del grupo mira al de al lado en vez de escuchar.
Con los de tres años no digas derecha ni izquierda, di «hacia la ventana» y «hacia la puerta» y señala: la dirección la entienden, el nombre no.
Y métete tú dentro de un corro cada ronda, que es donde se ve quién tira de las manos.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
Es un vagón más del corro y el corro entero anda a su paso, que es lo que hay que cambiar, no su papel. Si usa silla, los dos compañeros de al lado apoyan la mano en el respaldo en lugar de darle la mano, y el corro se mueve más despacio y con pasos más cortos. No se ata ni se engancha nada a la silla en ningún momento.
Visual
Se coloca entre dos compañeros fijos que no cambian en toda la sesión, y el docente canta siempre desde el mismo punto para que «hacia donde canto» sirva de dirección. El suelo no se marca con cuerdas: aquí se anda de lado y una cuerda rueda bajo el pie; si hace falta una referencia, cinta de carrocero pegada al suelo.
Auditiva
El docente se mete en su corro, enfrente de él, y marca cada paso con un gesto grande del brazo antes de darlo; además la letra se ve en lo que hacen los compañeros de al lado.
Cognitiva
Dos movimientos y nada más, repetidos muchas veces, con el docente cogiéndole de la mano y contando los pasos en voz alta.