Descripción
Canción motriz de desplazamientos. Repartidos por todo el espacio, los alumnos van haciendo lo que dice la retahíla que canta el docente: andar hacia delante, hacia atrás, de puntillas y de lado, correr, girar sobre uno mismo, pararse y saltar con los dos pies.
Objetivo
Manejar las direcciones básicas del propio cuerpo y cambiar de forma de andar sin perder el sitio ni chocarse.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Con la pareja al lado: se hace la canción entera por parejas cogidos de una mano, sin soltarse en ningún verso. Ajustar el paso a otro y girar los dos a la vez obliga a mirar al compañero y no solo al suelo. Otra organización — El corro que se abre y se cierra: en vez de dispersos, el grupo se coloca en corro cogido de las manos y los desplazamientos se hacen hacia el centro y hacia fuera, de lado y en redondo. Se acaban los choques y el docente los ve a todos de una mirada. Más fácil — Dos acciones nada más: se canta solo con «ando hacia delante» y «parar», hasta que la parada sea limpia; después se van sumando verbos de uno en uno. En tres años esta es la versión que funciona el primer día.
Consejos para el Profesor
La letra no importa tanto como el ritmo: cualquier retahíla del aula vale mientras la parada esté cantada, porque la parada es la que sostiene el juego. Conviene tener la zona delimitada con conos antes de empezar, porque en cuanto suena «corro hacia delante» el grupo se estira hasta la valla. Y el docente canta desde dentro y moviéndose: si canta desde fuera, la mitad se para a mirarle.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: se conserva el contenido, que son las direcciones: en silla de ruedas o con apoyo se hace delante, atrás, a un lado y al otro, y las acciones de puntillas y de salto se sustituyen por subir los brazos y darse un impulso corto, sin salir del grupo. Visual: el alumno va de la mano del docente o de un compañero fijo durante toda la canción, siempre por la zona central y despejada; los cambios se dicen con la palabra exacta antes de hacerlos y se marcan los bordes de la zona con conos altos, nunca con una cuerda tendida en el suelo. Auditiva: el docente canta desde dentro del grupo y de cara, acompañando cada verso con el gesto grande de la acción; el alumno tiene una referencia visual constante y no depende de oír la letra. Cognitiva: se juega con la versión de dos acciones y se añade una nueva por sesión; el docente dice el verso y lo hace a la vez, siempre con las mismas palabras y el mismo orden hasta que se sostenga.