Balón fuera
Descripción
Todos conducen su propio balón con el pie dentro de una zona grande y, a la vez, intentan sacar de esa zona el balón de los demás empujándolo con el interior. Solo se toca el balón que va suelto por el suelo, nunca a la persona, y a quien se lo sacan va a por él, vuelve y sigue.
Objetivo
Conducir el balón mirando alrededor y no solo al pie, que es lo que hace falta para no perderlo y para ver el de los demás.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Con el pie malo: Hay que conducir y empujar solo con el pie no dominante. Baja mucho la velocidad, que es lo que hace difícil el juego, y sigue prohibido chutar: se empuja con el interior. Otra organización — Por equipos: Dos equipos con peto. Durante noventa segundos cuenta cuántos balones del equipo contrario se sacan fuera; los balones que salen se reponen desde el borde por un compañero. Aparece el repartirse la zona y el proteger al que peor conduce. Más fácil — Solo conducción: Sin robar a nadie. Se conduce por la zona sin chocar y, a la señal, se para el balón con la planta y se levanta la mano. Es donde empieza quien todavía mira solo a su pie.
Consejos para el Profesor
El primer minuto de conducción sin robar no es un calentamiento: es lo que evita que la primera ronda sea un montón de doce niños dando patadas al mismo balón. Y mide la zona antes; si te quedas corto, aparecen los pisotones. Cuando veas que alguien lleva dos rondas sin recuperar el suyo, mándale a la versión de solo conducción un par de minutos y devuélvelo al juego: lo que necesita es tocar balón, no perseguir a los demás.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: conduce el móvil con la mano o con un palo de hockey desde su posición, que es el mismo contenido con otra herramienta, y participa en igualdad porque las dos reglas que le protegen ya son de todos: no se toca a la persona y no se entra por detrás. Nadie empuja ni mueve su silla, y su balón se saca solo cuando va suelto por el suelo, igual que el de los demás. Visual: balón sonoro o con cascabel, un compañero-guía a su lado que le avisa de quién se acerca y por dónde, y la zona acotada con conos altos que se ven y se tocan. El borde no se marca nunca con una cuerda ni con una cinta suelta: aquí se conduce y se frena en seco, y cualquier cosa redonda bajo la zapatilla rueda. Auditiva: las señales de inicio, pausa y fin se dan con el brazo en alto además de con el silbato, y quien va a por su balón se pone delante y a la vista, nunca por detrás. Cognitiva: empieza en la versión de solo conducción y se le añade un único «ladrón» con peto cuando ya controle el balón; las reglas se reducen a dos, dichas con demostración.