Carrera de aviones
Descripción
Cada niño tiene su avión de papel con el nombre escrito. Todos despegan a la vez a la señal, intentando que el avión aterrice pasada la línea de las nubes, y a la segunda señal salen a recogerlo para volver a lanzar.
Objetivo
Lanzar un objeto muy ligero lo más lejos posible y descubrir que la fuerza sola no basta: hay que soltarlo alto y recto.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — La pista estrecha: Dos filas de conos forman un pasillo ancho delante de la marca y el avión tiene que aterrizar dentro. Ya no vale lanzar fuerte: hay que soltarlo recto, que es lo que de verdad cuesta. Otra organización — Aeropuerto en corro: Los niños se colocan en un corro muy grande mirando hacia fuera y lanzan hacia fuera del corro. Cada uno tiene su trozo de espacio para él solo y no hay aviones cruzados. Aquí la regla de la dirección única se sustituye por otra: nadie se coloca ni pasa por fuera del corro, y se sale a buscar solo a la segunda señal, saliendo cada uno hacia fuera desde su sitio. Más fácil — El planeador: En vez del avión, una bola blanda de papel arrugado. Pesa un poco más, va donde se la manda y el niño ve enseguida el efecto de su propio brazo.
Consejos para el Profesor
Dobla tú los aviones, todos iguales y con la punta roma: si los doblan ellos se te va la sesión en doblar y salen veinte aviones distintos que vuelan de veinte maneras. Escribe el nombre en el ala con letras grandes, que a los cuatro años reconocen su nombre escrito mucho antes de saber leerlo. Y móntalo dentro: en el patio con viento el avión se va donde quiere y el niño no aprende nada de su propio lanzamiento.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: se lanza desde donde el alumno esté cómodo, sentado o de pie, y la línea de las nubes se coloca a su distancia; si el gesto por encima del hombro no le sale, lanza de abajo arriba, que con un avión de papel funciona igual de bien. Visual: su avión lleva una pegatina de papel brillante que suena y se ve al caer, el maestro le avisa en voz alta de dónde ha aterrizado y un compañero fijo va con él a buscarlo; la marca de salida se señala con cinta de carrocero rugosa que se nota con el pie, nunca con una cuerda. Auditiva: la señal de despegue se da con el brazo levantado y la de salir a buscar con el brazo bajado, siempre las mismas dos señales, acordadas antes de empezar. Cognitiva: se juega con el planeador de papel arrugado y sin línea que pasar, solo lanzar y recoger, hasta que la secuencia de lanzar, esperar y buscar salga sola.