Cazando monitos
Descripción
Se delimita la zona con conos y se comprueba que está despejada. Dos cazadores con peto persiguen a los monitos, tocando con la mano abierta en la espalda o en el brazo, sin agarrar ni empujar. A quien atrapan se convierte en cazador, así que cada vez hay más. Se corre solo dentro de la zona: salirse cuenta como estar cazado.
Objetivo
Correr esquivando en un espacio compartido, y adaptarse a que las reglas del propio papel cambien a mitad.
Cómo se juega6
Colocación
Se delimita la zona con conos —media pista basta— y se comprueba que está despejada. Dos cazadores con peto; el resto son monitos.
Arranque
A la señal, los cazadores persiguen a los monitos. Se toca con la mano abierta en la espalda o en el brazo, nunca se agarra ni se empuja.
Qué se puede hacer
Se corre solo dentro de la zona. Salirse cuenta como estar cazado, así que no compensa: es la regla que evita que la persecución se vaya al otro extremo del patio.
Qué pasa cuando cazan a un monito
Se pone un peto y pasa a ser cazador. Cada vez hay más cazadores y menos monitos, así que el juego se acelera solo y dura poco, que es justo lo que se busca en un calentamiento.
Cómo termina
Cuando queda un monito o dos. Se aplaude a los últimos y se empieza otra ronda con cazadores distintos, sin comentar quién ha caído primero.
Reinicio
Se cambia la forma de desplazarse —a la pata coja, como cangrejos, en cuadrupedia— y con ella cambia todo el juego.
Variantes3
Un monito cazado puede volver a serlo si otro monito le da la mano antes de que se ponga el peto. Aparece la decisión de arriesgarse por un compañero.
En vez de ponerse peto, el cazado se da la mano con el cazador y persiguen juntos, formando una cadena cada vez más larga que tiene que moverse sin soltarse. Deja de ser velocidad y pasa a ser coordinación.
Se reduce la zona y se empieza con cuatro cazadores. Las rondas duran un minuto y todo el mundo participa de los dos papeles enseguida.
Qué se trabaja
Seguridad3
Salirse de la zona cuenta como estar cazado, así que nadie escapa hacia el resto del patio; los conos se colocan lejos de la pared, porque el que huye mira al cazador.
Se toca con la mano abierta en la espalda o el brazo y se sigue corriendo: cuando medio grupo persigue al mismo monito, nadie le corta el paso de frente.
El peto se coge y se pone parado y en el borde de la zona, no en marcha ni metiéndoselo por la cabeza mientras se corre.
Consejos para el profesor2
Corta cuando queden tres o cuatro monitos y empieza otra ronda: el final se acelera solo y ahí conviene parar.
Ten los petos a mano en el borde; cada cazado que va a buscarlos lejos se pierde medio juego.
Adaptaciones NEE3
Visual
Juega de la mano de un compañero, que es cómo se juega la variante de la cadena, y la zona se delimita con conos sonoros o con la pared como referencia.
Movilidad reducida
Hace de cazador desde una zona central más pequeña donde los monitos tienen que pasar obligatoriamente, o se le concede que toque con un churro de espuma, que alarga su alcance;
Cognitiva o de atención
Zona pequeña, cuatro cazadores desde el principio y una sola regla —te tocan, te pones peto—, sin variantes.
Errores frecuentes
- Empezar con un solo cazador en media pista: tarda tanto en pillar al primero que el juego no arranca.
- No marcar que salirse cuenta como cazado: la persecución se va al otro extremo del patio.
- Dejar que la ronda llegue al último monito: la clase entera rodeando a uno deja de ser un juego.