Cerrar el hueco
Descripción
Cuatro alumnos rodean un cuadrado y se pasan el balón por fuera buscando meterlo cruzado por dentro hasta el compañero de enfrente. Los cuatro que están dentro no pueden repartirse por las esquinas: tienen que moverse juntos hacia el lado del balón para taparle el paso.
Objetivo
Entender que el espacio se defiende en equipo y hacia el lado del balón: si los cuatro se mueven a la vez, no queda hueco por donde pasar.
Cómo se juega6
Colocación
Tres cuadrados de doce pasos de lado, bien separados. En cada uno, cuatro alumnos por fuera con peto, uno en el centro de cada lado, y cuatro dentro sin peto. Un cono plano numerado del uno al cuatro en cada esquina.
Arranque
El docente entrega un balón a uno de los de fuera. Los cuatro de dentro se colocan agrupados en el centro, no uno por esquina.
Qué se puede hacer
Los de fuera se pasan el balón por fuera del cuadrado, siempre raso y con el pie, y cuando ven hueco intentan cruzarlo por dentro hasta el compañero del lado de enfrente. Los de dentro no salen del cuadrado ni tocan el balón con las manos: se desplazan juntos hacia el lado donde está el balón para taparle el paso, e intentan tocarlo con el pie.
Qué pasa cuando el balón cruza
Si llega al compañero de enfrente sin que nadie lo toque, punto para los de fuera, y se canta el número del cono más cercano al hueco por donde pasó, para que los de dentro sepan dónde estaban mal colocados. Si lo tocan, punto para los de dentro y devuelven el balón, rodando, al de fuera más cercano.
Cómo termina
Se juega en tandas de dos minutos y en cada cambio se intercambian los papeles, los de fuera entran y los de dentro salen. La actividad acaba cuando cada grupo ha estado dentro tres veces; gana el que menos balones cruzados haya encajado.
Reinicio
Se juega con dos balones a la vez y los mismos cuatro defensores dentro. Ya no basta con moverse juntos: hay que decidir a cuál de los dos balones se va y cuál se deja.
Variantes3
Tres dentro
Solo tres defensores para los cuatro lados. Siempre queda un lado descubierto y hay que decidir cuál se deja libre, que es el más alejado del balón. Se mantienen el balón raso y la prohibición de disputarlo cuerpo a cuerpo.
Pasillo en vez de cuadrado
El espacio se convierte en un pasillo largo con dos atacantes en cada lado largo y ninguno en los cortos. Los cuatro de dentro se mueven arriba y abajo en vez de girar, y el desplazamiento en bloque se ve mucho más claro tanto para ellos como desde fuera.
Balón cantado
El que va a cruzar el balón levanta la mano y cuenta hasta tres antes de pasar. Los de dentro tienen tiempo de colocarse y descubren sin agobio qué significa moverse todos a la vez, que es lo que no se entiende cuando el balón va rápido.
Consejos para el profesor5
Es la ficha que más se estropea si el docente habla de más.
Deja correr entera la primera tanda aunque se coloquen fatal y luego pregunta por qué el balón pasaba siempre por el mismo sitio; la respuesta la dan ellos.
Cantar el número del cono en cada punto convierte la corrección en un dato y no en una regañina.
Si un grupo lo entiende rápido, mételo antes en la variante de tres dentro; si otro no arranca, ponle el balón cantado y no le quites el juego.
No la pongas al principio de la sesión: pide atención sostenida y sale mejor cuando ya han corrido.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
Ocupa un lado fijo por fuera, donde la tarea de mirar y decidir cuándo cruzar el balón es exactamente la misma que la de los demás, y también entra dentro, con su zona en la mitad del cuadrado más cercana a su lado y los otros tres ajustando alrededor de él; el balón se le pasa siempre raso y con el balón ya parado.
Visual
Balón con cascabel o pelota sonora, el que va a pasar dice antes en voz alta el número del cono hacia el que lo manda, y los lados del cuadrado se marcan con cinta de carrocero pegada al suelo o con huellas de goma, nunca con una cuerda tendida.
Auditiva
Los números de los conos se cantan y a la vez se enseñan con los dedos en alto, y el docente para el juego levantando el brazo, no solo con la voz.
Cognitiva
Empieza por fuera, en un lado fijo y con una sola consigna, pasar al de al lado; cuando entra se le da un compañero de referencia —«te mueves cuando se mueva él»—, que es justo el contenido de la ficha y no una tarea de consolación.