Círculo de cuerdas
Descripción
Cada alumno lleva su cuerda doblada en la mano y se desplaza por el espacio al ritmo del tambor. Cuando el docente dice un número, hay que juntarse en grupos de ese tamaño y formar entre todos un círculo cerrado en el suelo, uniendo las cuerdas por los extremos.
Objetivo
Agruparse rápido con quien se tenga cerca y construir entre todos una figura reconocible con lo que llevan en la mano.
Cómo se juega7
Colocación
Todos dispersos por el espacio, cada uno con su cuerda doblada y cogida por el centro, nunca arrastrando. El docente enseña primero cómo se unen dos cuerdas: extremo con extremo en el suelo y sin nudos.
Arranque
Al ritmo del tambor, todos se desplazan por el espacio de la forma que diga el docente —andando, de puntillas, hacia atrás— repartidos y sin juntarse con nadie.
Qué se puede hacer
Mientras suena el tambor no se para ni se deja la cuerda en el suelo. Se anda por los huecos y se ocupa todo el espacio, no solo el centro.
Qué pasa cuando el docente dice un número
El tambor se calla y hay que formar grupos de exactamente ese número, cerrando con las cuerdas un círculo en el suelo con todo el grupo dentro.
Qué pasa con quien se queda sin grupo
Se une al que tenga menos y cierra el círculo con ellos. Aquí no se elimina a nadie.
Cómo termina
Se comprueban los círculos, se cuenta cuántos han salido y se deshacen recogiendo cada uno su cuerda. Tres o cuatro números por sesión, subiendo y bajando el tamaño de los grupos.
Reinicio
Se pide otra figura con las mismas cuerdas —un cuadrado, un triángulo, un camino recto entre dos conos— y el juego cambia entero sin cambiar el montaje.
Variantes3
El número se dice una sola vez y a partir de ahí el grupo se forma y coloca la figura sin hablar, solo con gestos. Obliga a mirarse y a repartirse los sitios de otra manera.
En vez de círculos por grupos, la clase entera hace una sola línea continua con todas las cuerdas, de un extremo del patio al otro. Desaparecen los grupos y aparece un reto de todos contra el espacio.
Solo grupos de dos y de tres, el número se dice dos veces y el docente lo enseña también con los dedos. Da tiempo a contar, que es lo que falla a esta edad.
Qué se trabaja
Seguridad3
La cuerda va doblada y cogida por el centro mientras se anda, nunca arrastrando: una cuerda suelta por el suelo engancha el pie del que camina hacia atrás.
Los desplazamientos hacia atrás se hacen mirando por encima del hombro, porque todos van pendientes del tambor y de con quién agruparse.
El círculo se cierra agachado y con las cuerdas ya apoyadas en el suelo, no tirando de ellas entre dos para que lleguen.
Consejos para el profesor2
Enseña tú la unión extremo con extremo en el suelo antes de arrancar; si no, cada grupo la inventa y ninguna cierra.
Cambia la forma de desplazarse entre números —de puntillas, hacia atrás—: el trabajo está mientras suena el tambor.
Adaptaciones NEE3
Auditiva
El pulso del tambor se sustituye por el brazo del docente en alto y el número se enseña siempre con los dedos además de decirlo;
Movilidad reducida
Se desplaza a su ritmo por una zona interior del espacio y la regla del grupo es que se forma alrededor de quien esté más cerca, de modo que nadie corre hacia él ni él tiene que perseguir a nadie;
Cognitiva o de atención
Números de dos y de tres, dichos y enseñados con los dedos, con un compañero fijo con el que se agrupa siempre y el docente al lado para cerrar el círculo las primeras veces.
Errores frecuentes
- Dejar arrastrar la cuerda mientras suena el tambor: se pisan entre ellos y el grupo se para antes del número.
- Permitir unir las cuerdas con nudos: se pierde un minuto largo deshaciéndolos antes de la ronda siguiente.
- Decir el número sin callar el tambor: unos siguen desplazándose y el círculo se cierra con las cuerdas a medias.