Cojines voladores
Descripción
Lanzar y recibir con un objeto grande y blando. Por parejas y a dos pasos, uno lanza el cojín con las dos manos y el otro lo recibe abrazándolo contra el pecho. El cojín va despacio y se ve venir, que es justo lo que hace falta para empezar a recibir a los tres años.
Objetivo
Recibir un objeto que llega por el aire sin apartarse ni cerrar los ojos, aprovechando que un cojín es grande, lento y fácil de abrazar.
Cómo se juega6
Colocación
Cada pareja frente a frente, a dos pasos de niño, con un cojín blando. Todas las parejas orientadas hacia el mismo lado y con hueco de sobra entre ellas.
Arranque
El docente enseña el gesto con una pareja: el cojín se coge con las dos manos por debajo, se lanza suave hacia el pecho del compañero y el compañero lo recibe abrazándolo. Después lo hacen todas las parejas a la vez.
Qué se puede hacer
Lanzar siempre con las dos manos y siempre hacia el pecho, nunca a la cara ni por encima de la cabeza. El que recibe abre los brazos, deja que el cojín le llegue al pecho y lo abraza. Todos lanzan y todos reciben: no hay lanzadores fijos ni receptores fijos.
Qué pasa cuando el cojín cae al suelo
No pasa nada y no se cuenta nada. Lo recoge el que lo tenga más cerca, vuelve a su sitio y se lanza otra vez. Caerse es parte del juego a esta edad.
Cómo termina
Cuando el docente lo indica, cada pareja hace tres lanzamientos más y después lleva su cojín andando hasta el cesto o el montón del borde.
Reinicio
Se separan las parejas un paso más y se pide que el cojín llegue igual de suave. Si el grupo ya recibe bien, se cambia de pareja y se vuelve a empezar desde la distancia corta.
Variantes3
Un paso más lejos
Las parejas se separan a cuatro pasos y el cojín tiene que hacer un arco por el aire para llegar. Obliga a lanzar con más fuerza y desde más abajo, y a calcular dónde va a caer en vez de recibirlo casi en la mano. Se mantiene la regla de lanzar a la altura del pecho.
El corro del cojín
En corros pequeños de cinco o seis, el cojín se lanza al compañero que se elija diciendo antes su nombre en voz alta. Hay que mirar a quién se lanza y estar atento aunque el cojín no venga hacia ti; con corros pequeños nadie espera más de unos segundos.
Casi en la mano
La pareja se pone a un paso y el cojín no se lanza, se entrega con las dos manos hacia el pecho del compañero, cada vez un poco más suelto. Es el paso previo para el niño que aún cierra los ojos cuando le llega algo.
Consejos para el profesor3
La distancia es todo: dos pasos parecen poquísimo y son exactamente los que hacen que el juego funcione a los tres años; si empiezas a cuatro, el cojín no llega, se frustran y se acaba en cinco minutos.
Enseña primero a recibir y luego a lanzar, nunca al revés.
Y monta las parejas tú, mirando alturas parecidas: dos niños de tamaño muy distinto lanzan a alturas muy distintas y ninguno recibe.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
El contenido es recibir, y recibir se hace igual sentado o en la silla; se coloca a un paso de su pareja, que le entrega el cojín al pecho, y él lo devuelve empujándolo con los dos brazos hacia las manos del compañero, que se acerca a recogerlo.
Visual
Se juega en la variante de un paso, con contacto antes de cada lanzamiento —la pareja le toca la mano y dice «va»— y el cojín lleva dentro o encima un cascabel o un papel que suene; el suelo no se marca con nada, la referencia es la voz de la pareja.
Auditiva
El aviso de «va» se sustituye por el mismo gesto siempre, levantar el cojín por encima del pecho antes de soltarlo, y la pareja se asegura de que le está mirando antes de lanzar.
Cognitiva
Se empieza con la entrega en mano, con una sola consigna dicha y demostrada —«con las dos manos, al pecho»— y no se añade la distancia hasta que esa sale sola.