Colchoneta a talones
Descripción
Cada grupo de cuatro tiene una colchoneta fina puesta sobre una línea central. Dos alumnos se colocan a cada lado, sentados con las manos apoyadas detrás y la cadera despegada del suelo, con las plantas contra el canto. A la señal, cada pareja empuja con los talones para llevarla a la línea del rival. La fuerza solo pasa por la colchoneta.
Objetivo
Sostener un esfuerzo isométrico de tronco, glúteo y piernas contra la resistencia real de otros compañeros, y comprobar que una oposición de fuerza no exige contacto físico entre las personas.
Cómo se juega5
Las dos manos permanecen apoyadas en el suelo por detrás durante todo el asalto: quien se incorpora para empujar con el tronco anula el asalto de su pareja.
Los pies empujan con toda la planta contra el canto de la colchoneta y no se levantan por encima de ella: nada de pisar la colchoneta por arriba.
Nadie toca a nadie. Los cuatro están separados por la colchoneta y no hay ninguna acción del juego que exija acercarse más.
Cuando la colchoneta cruza una línea, el juez canta «línea» y las cuatro parejas de piernas se relajan a la vez, sin soltar de golpe.
«Alto» lo puede decir cualquiera de los cuatro y los otros tres dejan de empujar al instante; el asalto no se reanuda hasta que los cuatro lo digan.
Variantes3
Un alumno a cada lado de la colchoneta y los otros dos de jueces de línea y cronometradores, rotando cada asalto. Sube mucho la carga individual y conviene bajar el asalto a quince segundos.
Cada uno empuja con una sola pierna y mantiene la otra estirada y despegada del suelo. Sube mucho la exigencia de tronco sin añadir peso ni acercar a nadie, y se cambia de pierna en el asalto siguiente.
Cada pareja empuja quince segundos y cede el sitio a la otra pareja de su propio grupo, que continúa desde donde quedó la colchoneta. Se acumula el desplazamiento total y aparece el reparto del esfuerzo.
Qué se trabaja
Seguridad3
La colchoneta va con la cara lisa hacia abajo y sin bordes levantados: si se dobla y se clava, la fuerza acumulada de cuatro piernas se descarga de golpe sobre las lumbares del que empuja.
Manos apoyadas atrás durante todo el asalto: es lo que reparte la carga entre brazos y piernas y lo que evita que el gesto se convierta en un empuje lumbar puro.
Aunque nadie se toca, las parejas se forman por tramos de estatura: con longitudes de pierna muy distintas, la colchoneta se inclina y se sale por un extremo en vez de deslizar.
Consejos para el profesor2
Comprueba la posición de las manos antes de dar la primera señal, grupo por grupo. Cuesta cuarenta segundos y ahorra la corrección repetida durante los quince minutos siguientes.
Ofrece esta ficha como parte principal del día que sepas que tienes en clase a alguien que no quiere contacto físico: no hay que hacer ninguna excepción de reglamento, porque el juego entero se juega sin tocar a nadie.
Adaptaciones NEE4
Visual
El contacto de los pies con la colchoneta informa de todo el asalto, así que solo hace falta el inicio y el aviso de línea: el juez cuenta «tres, dos, uno» y canta «línea» a medio metro. Las dos líneas del pasillo se refuerzan con cinta adhesiva rugosa pegada al suelo justo sobre ellas, fuera de la zona donde van las manos.
Auditiva
El inicio, el final y el aviso de línea los marca el juez con el brazo, situado siempre en el mismo extremo del pasillo para que todos sepan dónde mirar. La señal de alto es golpear el suelo dos veces con la palma, que se ve y se nota por vibración.
Movilidad reducida
El alumno empuja la colchoneta con las manos desde un banco sueco colocado a la altura del canto, o desde su silla frenada con las plantas apoyadas si conserva fuerza en las piernas; su pareja empuja con los pies desde el suelo. La colchoneta es el único punto de contacto y no se ata, engancha ni sujeta nada a la silla, al banco ni al alumno.
Cognitiva o de atención
Asaltos de doce segundos con una única consigna, «manos en el suelo», repetida por el juez antes de cada señal. El alumno arranca cada ronda nueva desde el puesto de juez de línea, que le deja ver un asalto completo antes de empujar.
Errores frecuentes
- Se levantan las manos del suelo y el empuje pasa a hacerse con la espalda flexionada: es el gesto que provoca las molestias lumbares de esta tarea.
- Se pisa la colchoneta por encima en vez de empujar el canto, la colchoneta se dobla y una pierna se hunde hasta el suelo con la otra pareja empujando en sentido contrario.
- Se sustituye la colchoneta por un banco o un plinto para que deslice mejor. Es más rápido y es exactamente lo que no se puede hacer: lo que se empuja tiene que ceder.