¿Cómo estoy? Tríos
Descripción
En tríos: uno hace de estatua, otro la reconoce con los ojos cerrados tocando solo los puntos permitidos y va colocando su propio cuerpo igual, y el tercero mira y dice después en qué se diferenciaban las dos posturas.
Objetivo
Saber dónde está cada parte del propio cuerpo sin mirarla, y traducir a la izquierda lo que se ha notado a la derecha cuando toca ponerse en espejo.
Cómo se juega6
Colocación
Tríos repartidos por el espacio, cada uno en su sitio y sin moverse de él en toda la sesión. Se reparten los tres papeles: estatua, copista y juez. Antes de empezar se dice en voz alta dónde se puede tocar.
Arranque
La estatua adopta una postura y la mantiene quieta. El copista cierra los ojos, y sin dar un solo paso reconoce la postura tocando los puntos permitidos y va colocando su propio cuerpo igual.
Qué se puede hacer
El copista toca hombros, codos, muñecas, manos, rodillas y tobillos, avisando antes; puede volver a tocar las veces que quiera y puede preguntar una sola vez "¿arriba o abajo?". La estatua no habla ni se recoloca. El juez ni habla ni ayuda: mira las dos posturas y se fija en lo que no coincide.
Qué pasa cuando el copista cree que ya está
Dice "así estoy", abre los ojos y corrige él mismo lo que vea. Después el juez dice las dos diferencias que había antes de que abriera los ojos, y solo entonces la estatua deshace la postura.
Cómo termina
Se rota de papel y se juegan tres rondas, de forma que cada uno pasa por los tres papeles. Al final, cada trío enseña al resto la postura que mejor les salió y se comenta entre todos qué parte del cuerpo fue la más difícil de leer con las manos.
Reinicio
La estatua se coloca sentada o tumbada en vez de de pie. Cambian por completo los puntos de referencia y además la postura se sostiene mucho más tiempo sin cansarse, así que se puede alargar la lectura.
Variantes3
En espejo
El copista tiene que colocarse como el reflejo de la estatua, cambiando derecha por izquierda. Ya no vale copiar lo que se nota: hay que traducirlo, y ahí es donde el juego se pone de verdad difícil.
Galería de estatuas
La mitad de la clase se queda de estatua repartida por el espacio y la otra mitad recorre la galería por parejas de copista y guía, andando y con los ojos abiertos; solo al llegar al pie de cada estatua, ya parados, el copista cierra los ojos y la lee. A la señal se cambia de estatua y a la mitad de la sesión se cambian los papeles.
Con dos elementos
La estatua adopta una postura sencilla y el copista solo tiene que acertar dos cosas, que el juez dice en voz alta antes de empezar: por ejemplo dónde están los brazos y qué pie está adelantado.
Consejos para el profesor4
Con 25 alumnos salen ocho tríos y sobra uno: ponlo de segundo juez en un trío y que rote con ellos, así hace los tres papeles igual que el resto.
Cada ronda son unos dos minutos entre leer la postura, corregir y escuchar al juez; tres rondas con los cambios de papel son unos ocho minutos, y con quince te sobra sitio para la ronda en espejo.
Lo que hace que el juego funcione es prohibirle hablar a la estatua: en cuanto puede corregir con la voz, el copista deja de leer con las manos y esto se convierte en seguir instrucciones.
Y el papel de juez, que parece el flojo, es el que más enseña, porque obliga a mirar una postura por partes en vez de de un vistazo.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
Hace los tres papeles como todos; de estatua propone la postura desde su posición o su silla y los demás la leen igual, y de copista reproduce con la parte del cuerpo que puede mover —brazos, cabeza, tronco— y dice en voz alta cómo colocaría el resto, que cuenta igual para el juez. El juez valora en todos los tríos lo mismo: los puntos que coinciden, no los que faltan.
Visual
Es el juego que menos hay que adaptarle, porque el papel de copista se juega justamente sin ver; de estatua propone él la postura y de juez cambia el canal, comprobando con las manos las dos posturas una detrás de otra y diciendo en qué se diferencian. Su trío se coloca en un punto fijo del espacio que no cambia en toda la sesión.
Auditiva
Los tres avisos hablados —el aviso antes de tocar, el "así estoy" y la señal de rotar— se sustituyen por gestos acordados de antemano: el copista levanta la mano antes de tocar y espera a que la estatua conteste con el pulgar, y la rotación la marca el docente con el brazo. El juez señala las diferencias sobre su propio cuerpo en vez de decirlas.
Cognitiva
Se empieza con la versión de dos elementos, con el juez diciendo en voz alta qué hay que mirar antes de empezar; el docente hace de estatua de ese trío en la primera ronda y solo se rota cuando la ronda ha salido entera.