Con una pelota, soy capaz de…
Descripción
El grupo se reparte por la pista a dos brazos de distancia, cada uno con un balón y su hueco marcado. El profesor dice el reto —«soy capaz de botar diez veces sin mirar el balón»— y todos lo prueban a la vez en su sitio. Los retos suben de nivel: sentado, de rodillas, cambiando de mano, rodeando el propio cuerpo, y después andando y trotando.
Objetivo
Controlar el bote con una o ambas manos en posiciones fijas y recorridos simples.
Cómo se juega6
El grupo se reparte por la pista a dos brazos de distancia, cada uno con un balón y con su hueco marcado.
El maestro canta el reto
«soy capaz de botar diez veces sin mirar el balón». Todos lo prueban a la vez en su sitio.
Los retos suben de nivel
Sentado, de rodillas, cambiando de mano, rodeando el propio cuerpo y, después, andando y trotando.
Cada reto se prueba un minuto. Quien lo consigue levanta la mano libre y pasa al siguiente sin esperar al grupo.
Quien no lo consigue repite el reto anterior hasta afianzarlo. Nadie se queda parado: siempre hay un reto que practicar.
Diez retos por sesión. Al final, cada uno enseña a su compañero de al lado el reto que mejor le ha salido.
Variantes2
Realizar la misma dinámica por parejas cooperativas.
Dejar que un alumno seguro emita las consignas.
Qué se trabaja
Seguridad3
Los retos de botar sin mirar el balón se hacen parado y en el propio hueco; solo se pasa a andar y a trotar cuando el bote sale sin mirarlo.
Cada uno va por un reto distinto: el que bota de rodillas ocupa el suelo justo donde otro trota, así que el hueco marcado no se invade.
El balón que se escapa lo recoge su dueño andando; no se para con el pie ni se devuelve de una patada entre los huecos.
Consejos para el profesor2
Empieza botando parado y en el sitio; el desplazamiento llega después.
Pide que boten a la altura de la cintura, no del pecho.
Adaptaciones NEE4
Visual
Pelota sonora y retos en el sitio primero; el maestro le coloca las manos en la postura antes de cada reto.
Auditiva
Cada reto se hace delante de ella antes de nombrarlo y queda dibujado en una ficha que se lleva.
Movilidad reducida
Los retos de desplazamiento se cambian por botes con cambio de mano, de altura y de ritmo desde la silla.
Cognitiva o de atención
Un reto por vez, escrito en su tarjeta, y pasa al siguiente cuando lo logra dos veces seguidas.
Errores frecuentes
- Botar mirando el balón: se choca. Pide una referencia a la que mirar.
- Balones demasiado grandes para la mano de un niño de siete años.
- Zonas estrechas, donde el bote se pierde constantemente.