Rodar y recuperar la base
Descripción
Cada calle tiene dos colchonetas seguidas y un aro en el suelo al final, y al lado una colchoneta auxiliar donde tres del grupo hacen balanceos: tumbados de espaldas, con las rodillas al pecho y agarrados a las piernas, adelante y atrás sin soltarse. Uno rueda hacia delante desde cuclillas y termina de pie dentro del aro, y no sale de la calle hasta que el compañero que controla la salida le da la señal.
Objetivo
Rodar hacia delante sin cargar la cabeza ni el cuello, y recuperar la posición de pie con equilibrio.
Cómo se juega7
Colocación
Cinco calles con dos colchonetas seguidas y un aro en el suelo al final. Al lado de cada calle, una colchoneta auxiliar. Con 25, cinco grupos de cinco: uno rueda, uno controla la salida junto al aro y tres hacen balanceos en la auxiliar.
El balanceo previo, que es donde se aprende y por eso hay tres niños haciéndolo en todo momento: tumbado de espaldas, rodillas al pecho, agarrado a las piernas, y se balancea adelante y atrás sin soltarse. Ese movimiento es la voltereta: quien lo hace redondo, rueda; quien no, no.
La posición de partida
En cuclillas, manos apoyadas delante, barbilla al pecho. La barbilla al pecho es lo único que hay que repetir, cada vez, a todos: es lo que hace que se ruede sobre la nuca y no sobre la cabeza.
El giro
Se empuja con las piernas y se rueda sobre los hombros y la espalda redondeada. En ningún momento se apoya la cabeza en la colchoneta. Si alguien la apoya, se para y vuelve al balanceo: no es un fallo, es que todavía no le toca rodar.
La llegada
Se mantiene la espalda redondeada hasta apoyar los pies, y se termina de pie dentro del aro. El aro es la referencia que convierte «terminar de pie» en algo que se ve.
La señal, que es lo que ordena la calle
El que está junto al aro comprueba que la calle de vuelta está libre y da la señal. Solo entonces el que ha rodado sale y vuelve al lateral.
El criterio y la rotación
Tres rodamientos que terminen con equilibrio dentro del aro. Después el que ha rodado pasa a la auxiliar, el que daba la señal entra a rodar, y uno de la auxiliar pasa a dar la señal.
Variantes3
solo balanceos sobre la colchoneta, sin rodar, hasta que el movimiento salga redondo y sin soltar las piernas. Es el paso previo y muchos niños necesitan dos o tres sesiones ahí.
se rueda y se termina de pie sin apoyar las manos, o se encadena el rodamiento con un cuarto de giro para salir mirando a otro lado.
tres calles y grupos de ocho, con dos compañeros junto a cada calle: uno da la señal y otro mira solo la barbilla. Menos práctica por niño y mucha más corrección del detalle que importa.
Qué se trabaja
Seguridad3
El aro de llegada va en el suelo justo después de la colchoneta, nunca encima: terminar de pie sobre el borde del aro es como se tuerce aquí un tobillo.
La barbilla al pecho se comprueba antes de cada rodada; quien apoye la coronilla vuelve al balanceo de la auxiliar y no rueda esa ronda.
La colchoneta auxiliar se separa un metro de la calle: los que balancean tienen las piernas en el aire y el que rueda llega de pie y sin freno.
Consejos para el profesor5
Lo que hace que este ejercicio salga bien no es la voltereta: es el balanceo previo.
Un niño que hace el balanceo redondo, agarrado a las piernas y con la espalda curva, rueda a la primera; uno que no, se cae de lado por mucho que se le explique.
Por eso tres de cada cinco están siempre en la colchoneta auxiliar haciendo balanceos, y no es tiempo de espera.
La barbilla al pecho hay que decirla en cada pasada, a todos, sin cansarse: es la única indicación que impide que la cabeza cargue.
Y a quien apoya la cabeza no se le corrige de palabra: se le devuelve al balanceo, que es de donde no debería haber salido todavía.
Adaptaciones NEE4
Visual
la calle se reconoce tocando las colchonetas antes de empezar, el aro del final se sustituye por una superficie que se note bajo los pies, y el compañero avisa en alto cuando la calle está libre.
Auditiva
la señal de calle libre se acuerda como un gesto visible desde el principio de la calle, o como un toque en el hombro si el compañero está cerca.
Movilidad reducida
el balanceo agrupado en la colchoneta auxiliar es plenamente accesible desde el suelo y es el ejercicio central de esta ficha, no un sustituto; para la parte de rodar, se sustituye por un rodamiento lateral o por un balanceo con recuperación asistida hasta sentado. El papel de dar la señal de calle libre rota igual y es necesario.
Cognitiva o de atención
solo balanceos durante toda la sesión, hasta que salgan redondos y sin soltar las piernas; esto no es quedarse atrás y conviene decírselo, porque es exactamente el ejercicio que le toca.
Errores frecuentes
- Dejar rodar a quien no hace el balanceo redondo. Se cae de lado y acaba apoyando la cabeza, que es el único riesgo del ejercicio.
- Permitir carrera o impulso de entrada. Se entra desde cuclillas: el impulso viene de las piernas, no de la velocidad.
- Dejar de decir «barbilla al pecho». Es lo único que hay que repetir siempre, y en cuanto se deja de decir, aparece la cabeza apoyada.
- Ayudar empujando al que rueda. Se pierde el control del giro justo en el momento más delicado.
Observaciones
Montaje (10 minutos, para 25 alumnos): 1. Se montan cinco calles de 4 metros, cada una con dos colchonetas seguidas, pegadas y sin hueco, separadas 2 metros entre sí. 2. Al final de cada calle, un aro en el suelo: es donde hay que terminar de pie, y es lo que convierte «acabar de pie» en algo que se ve desde fuera. 3. Al lado de cada calle, una colchoneta auxiliar donde tres de los cinco hacen balanceos en todo momento. No es una zona de espera: es donde se aprende el ejercicio, y por eso está montada aparte. 4. Se marca con dos conos la entrada de cada calle y un pasillo de regreso por fuera de todas. 5. Antes de empezar: gafas fuera, cadenas y colgantes fuera. 6. Se comprueba la unión de las colchonetas después de cada pasada, no solo al montar.