Mi lado responde
Descripción
Cada niño tiene su aro, repartidos con dos pasos de separación y todos mirando hacia el mismo sitio. Primero levantan la mano derecha y la miran diez segundos; a quien le cueste se le pone una cinta de color en esa muñeca. Después el profesor enseña una tarjeta y la dice en alto una sola vez: tocar el aro con la mano derecha, salir con el pie izquierdo, girar hacia el lado que indique.
Objetivo
Identificar el lado derecho y el izquierdo sobre el propio cuerpo y responder con el lado correcto sin copiar al de al lado.
Cómo se juega7
Colocación
Un aro por niño, repartidos por el espacio con dos pasos de separación entre ellos y todos orientados hacia el mismo sitio, mirando al maestro. Que todos miren en la misma dirección importa: si unos miran hacia un lado y otros hacia el contrario, la derecha de cada uno queda en un sitio distinto y no se puede corregir nada de un vistazo.
La referencia
Cada niño levanta la mano derecha y la mira. Diez segundos. A quien le cueste, se le pone una pulsera, una goma o una cinta de color en esa muñeca, y se la deja puesta toda la sesión sin darle importancia.
Arranque, la primera consigna
El maestro enseña la tarjeta y la dice en alto una sola vez. «Toca el aro con la mano derecha». Todos responden a la vez, desde su aro, y se quedan en la posición dos segundos para que se vea.
La corrección, que es la parte que hay que hacer bien
El maestro no dice quién se ha equivocado. Vuelve a enseñar la tarjeta, la repite y todos la hacen otra vez. Con dos repeticiones, el que estaba mirando al de al lado ya no llega a tiempo de copiar, y tiene que resolverlo él.
Las consignas van creciendo
Primero manos, que es lo fácil. Luego pies: «sal del aro empezando con el pie izquierdo». Luego giros: «gira hacia tu derecha». Y por último la que de verdad separa, que es «gira hacia mi derecha», con el maestro de frente.
El error que hay que provocar
Cuando el maestro está de frente, su derecha es la izquierda del niño. Conviene hacerlo, dejar que se equivoquen casi todos, y preguntar por qué. Es la mejor manera de que entiendan que la derecha va con el cuerpo y no con el espacio.
Cómo se complica
Se encadenan dos consignas seguidas sin parar entre ellas. O se dan mientras se camina por el espacio, sin aro, respondiendo en movimiento, que es mucho más difícil que quieto.
Variantes3
solo consignas de manos, y el maestro las hace a la vez que las dice, colocándose de espaldas a la clase para que copiar salga bien. Cuando ya no se equivocan, se pone de frente.
se dan las consignas sin tarjeta y sin que el maestro las haga, solo dichas, y encadenando dos: «sal con el pie izquierdo y gira hacia tu derecha».
por parejas, uno dice la consigna con una tarjeta y el otro responde, cambiando cada cuatro. Sube mucho el tiempo de práctica de cada niño y baja el control del maestro sobre los errores.
Qué se trabaja
Seguridad
Delimitar la zona, retirar obstáculos y detener la actividad ante cualquier situación insegura.
Consejos para el profesor4
La orientación común es lo que hace que este juego se pueda dirigir: si todos miran al mismo sitio, el maestro ve de un vistazo quién se ha equivocado; si están en círculo o mirando cada uno a un lado, no se ve nada.
La corrección sin nombrar a nadie y repitiendo la consigna es lo segundo: nombrar al que falla hace que el resto deje de intentarlo por miedo.
Y la consigna de «gira hacia mi derecha» con el maestro de frente hay que hacerla, aunque fallen casi todos, porque es la única manera de que la derecha deje de ser un sitio y pase a ser una parte de su cuerpo.
La pulsera en la muñeca derecha resuelve más de lo que parece y no hay que dársela con solemnidad: se pone y ya.
Adaptaciones NEE4
Visual
se marca la muñeca derecha con una pulsera de textura distinta, el aro se sustituye por una alfombrilla que se note bajo el pie, y cada consigna se dice en alto además de enseñarla en la tarjeta.
Auditiva
la tarjeta es lo principal y por eso este juego funciona bien; se enseña grande, se sostiene tres segundos y el maestro se coloca de frente y con luz de cara.
Movilidad reducida
las consignas de manos se hacen igual desde cualquier posición; las de pies se sustituyen por el mismo lado del cuerpo con la rueda, el apoyo o el segmento disponible, y el giro se hace en el sitio hacia el lado que se indique. El contenido, que es identificar el lado propio, se mantiene entero.
Cognitiva o de atención
pulsera de color en la muñeca derecha desde el principio y sin darle importancia; se empieza solo con consignas de mano, se repite cada una dos veces, y no se pasa a los giros hasta que las manos y los pies salgan sin dudar.
Errores frecuentes
- Poner los aros en círculo. Cada niño mira a un lado distinto, su derecha apunta a un sitio distinto y el maestro no puede corregir nada de un vistazo.
- Nombrar en alto al que se equivoca. El resto deja de arriesgarse y empieza a copiar al de al lado, que es justo lo que hay que evitar.
- Colocarse siempre de espaldas para que copien bien. Hace que el juego parezca que funciona, pero nadie resuelve nada sobre su propio cuerpo.
- Girar sobre un pie clavado. Es el único gesto de este juego con el que se puede torcer una rodilla.
Observaciones
Montaje (4 minutos, para 25 alumnos): 1. Se reparten 25 aros por el espacio, uno por niño, separados dos pasos entre sí (algo más de un metro). 2. Muy importante: todos los aros se disponen en filas orientadas hacia el mismo lado, no en círculo. El maestro se coloca delante, donde todos le vean. Si se ponen en círculo, cada niño mira a un lado distinto y no se puede corregir nada de un vistazo. 3. Se preparan seis tarjetas de cartulina, tamaño folio, con una consigna cada una en letra grande: tocar con la mano derecha, tocar con la izquierda, salir con el pie derecho, salir con el izquierdo, girar hacia tu derecha, girar hacia mi derecha. 4. Se tienen a mano cuatro o cinco pulseras, gomas de pelo o trozos de cinta de color para la muñeca derecha de quien lo necesite. 5. Si no hay aros, se marcan 25 cruces con cinta de carrocero en el suelo.





