Construimos túneles
Descripción
Por parejas: uno hace un túnel con el cuerpo —de pie con las piernas abiertas, a cuatro patas, en puente— y el otro lo cruza por debajo como pueda. Después se cambian y se inventa un túnel distinto.
Objetivo
Pasar por debajo ajustando el cuerpo al hueco que hay, y descubrir cuántas formas estables de túnel es capaz de hacer el propio cuerpo.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — El túnel largo: Cuatro o cinco alumnos en fila hacen un túnel continuo, cada uno con una forma distinta, y uno lo cruza entero sin salir por los lados. Hay que cambiar de postura sobre la marcha, porque cada tramo tiene un hueco diferente. Otra organización — Relevo de túneles: En hileras de cinco, todos hacen de túnel y el último cruza la hilera entera y se coloca delante para hacer de túnel él. La hilera avanza por el espacio y el juego pasa de parejas a grupo, con todo el mundo ocupado a la vez. Más fácil — Túnel de aros: El túnel deja de ser un cuerpo y pasa a ser un aro que el compañero sujeta de canto, apoyado en el suelo. El hueco es fijo, no se mueve y no se cansa, así que el viajero se concentra solo en encoger el cuerpo para pasar.
Consejos para el Profesor
El juego bueno empieza cuando dejas de decir tú los túneles y los inventan ellos: guarda tiempo para eso, porque es donde aparece de verdad el contenido. La palabra «listo» parece un detalle y es la regla que sostiene toda la seguridad, así que ensáyala con una pareja delante de todos antes de empezar. Cambia de rol pronto, cada dos o tres pasos: aguantar un puente carga muñecas y hombros mucho antes de lo que ellos reconocen. Y no dejes que se conviertan en una carrera de quién pasa más rápido; aquí no se cronometra nada.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: hace de túnel desde su posición —sentado con las piernas abiertas, o sujetando un aro de canto, que es un túnel tan válido como los demás— y, cuando le toca viajar, el túnel se hace muy alto y ancho para que pase con su patrón de desplazamiento o con su silla; se conserva el contenido de pasar por debajo, que es lo que importa. Visual: el viajero toca el túnel con las manos antes de entrar para saber su forma y su altura, y el que hace de túnel le va diciendo dónde está el hueco y cuándo ha salido. Auditiva: el «listo» y el «bajo» se sustituyen por gestos acordados —un pulgar arriba y una palmada en el suelo— y el docente los repite con la mano desde donde se le vea. Cognitiva: se empieza con el túnel de aros, que es siempre igual, y se pasa al cuerpo con un solo tipo de túnel repetido varias veces antes de inventar otros.