Descripción
Progresión por parejas de cuatro pasos: controlar con el pecho, el muslo o el pie un balón servido con las manos y dejarlo muerto; devolverlo antes de que bote; y acabar desplazándose los dos por el espacio pasándose el balón raso mientras esquivan a las demás parejas, en una zona que se va reduciendo. El cabeceo queda fuera.
Objetivo
Dejar el balón muerto y a un paso en el primer contacto, y sostener ese control cuando hay que mirar a la vez al balón y a los que se cruzan.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Control y devolución en dos toques: En el segundo paso, el balón servido hay que controlarlo y devolverlo en dos toques como máximo y sin que llegue a botar. Se acaba el control cómodo y aparece la orientación del primer contacto hacia donde se va a golpear. Otra organización — Tríos en triángulo: Tres alumnos en triángulo desplazándose por el espacio, con la obligación de pasar siempre al que no te ha pasado a ti. Hay que mirar antes de recibir, no después, y el que no tiene el balón deja de estar parado. Más fácil — Con pelota de espuma y un bote: Se usa pelota de espuma y se deja botar una vez antes de controlar. La pelota va más lenta y el control sale a la primera, que es lo que hace falta para engancharse al ejercicio.
Consejos para el Profesor
Con 25 alumnos salen doce parejas y un trío, que hace de trío desde el primer paso. En el primer paso, cinco servicios por turno son unos veinte segundos por alumno: en los tres minutos que dura ese paso cada uno recibe unos veinticinco balones. El tercer paso, con la zona ya reducida, es donde se ve quién controla de verdad, y es el que hay que dejar largo: los cuatro últimos minutos enteros. Ten a mano pelotas de espuma sin anunciarlas como «las fáciles»: en tercer ciclo la diferencia entre el que juega en un club y el que no es enorme y con balón reglamentario el segundo no controla ni una.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: recibe servicios dirigidos a la altura que domine —muslo, pie o mano si va en silla— y en el tercer paso se queda como estación fija de apoyo dentro de la zona, con la regla de que la pareja tiene que pasar por ella cada tres pases, de modo que toca el balón más que nadie. Visual: se usa pelota sonora, el compañero avisa en voz alta un segundo antes de servir y dice la altura, y el tercer paso se hace en una zona pequeña con dos parejas como mucho; la zona se marca con conos altos y con cinta de carrocero, nunca con una cuerda por el suelo. Auditiva: el aviso de servicio se hace levantando el balón por encima de la cabeza, los cambios de paso se dan con el brazo en alto y se ensaya cada paso una vez en silencio antes de empezar. Cognitiva: se trabaja un solo control durante toda la sesión —el del muslo, que es el más fácil de sentir— y el tercer paso se hace andando y con el compañero diciendo su nombre antes de cada pase.