Cruza el Río del Cocodrilo
Descripción
Un alumno es el “cocodrilo” situado en el centro del gimnasio (el río). Los demás, los “exploradores”, deben cruzarlo sin ser tocados. Si lo son, se convierten en piedras inmóviles.
Objetivo
Desplazamiento en trayectorias seguras, esquiva, toma de decisiones.
Cómo se juega6
Delimita un espacio central como “río”.
Un alumno es el cocodrilo en el centro.
El resto se coloca en un extremo.
A la señal, deben cruzar al lado contrario.
Quien sea tocado se convierte en piedra.
Si alguien no se atreve y se queda quieto más de 10 s, también se convierte en piedra.
Variantes3
Dos cocodrilos.
El río cambia de tamaño cuando el profesor lo indica.
Las piedras pueden girar sobre sí mismas para molestar.
Qué se trabaja
Seguridad2
Permitir solo un toque suave para pillar; sin empujar ni agarrar.
Las piedras se quedan quietas en su sitio y de pie, sin estirar el brazo hacia quien pasa: se molesta ocupando espacio, no tocando.
Consejos para el profesor2
Estrecha el río moviendo los conos en cada cruzada; el final llega solo, sin alargarlo.
Aplica la regla de los diez segundos en voz alta y con cuenta atrás; sin eso media clase espera en la orilla.
Adaptaciones NEE4
Visual
Cruza por un pasillo entre dos filas de conos y el cocodrilo tiene que gruñir sin parar mientras se mueve.
Auditiva
El cocodrilo lleva peto rojo y la salida se marca con el brazo del maestro bajando.
Movilidad reducida
Su carril es el más ancho, sin piedras dentro, y el cocodrilo solo puede tocarla de frente.
Cognitiva o de atención
Las piedras se liberan cada dos cruces, así nunca espera mucho, y el cocodrilo va siempre de rojo.
Errores frecuentes
- Hacer el río tan ancho que el cocodrilo no toca a nadie y se pasa la clase corriendo solo.
- Dejar que las piedras se sienten fuera del río: el paso queda libre y cruzar deja de tener riesgo.
- Empezar con un solo cocodrilo y el grupo entero cruzando: en las tres primeras cruzadas no pasa nada.