Cruzar el río
Descripción
Reto cooperativo. Un grupo de cuatro tiene que pasar de una orilla a la otra pisando solo tres islas, que se van pasando de atrás adelante y recolocando. Una isla solo se puede mover cuando no hay nadie encima, así que hay que ponerse de acuerdo antes de dar cada paso.
Objetivo
Resolver entre cuatro un problema de orden: quién pisa, quién pasa la isla y en qué momento, sin que nadie toque el suelo.
Cómo se juega6
Colocación
Grupos de cuatro detrás de su orilla, cada grupo en su carril de dos metros de ancho, con tres islas en las manos. Enfrente, a ocho metros, la otra orilla marcada con conos.
Arranque
El reto se dice una vez y no se explica cómo se hace: el grupo entero tiene que llegar a la otra orilla sin que ningún pie toque el suelo entre las dos, y solo se puede pisar encima de las islas.
Qué se puede hacer
Las islas se colocan, se levantan y se pasan de mano en mano, siempre a un paso normal unas de otras. Se pasa de una isla a otra andando, apoyando el pie: no se salta. Una isla solo se mueve si no hay nadie encima, y se avisa en voz alta antes de moverla.
Qué pasa cuando alguien pisa el agua
No vuelve el grupo entero a la orilla. Quien ha pisado retrocede a la isla anterior y se sigue desde ahí. A los seis años mandar a todo el grupo al principio solo sirve para que se busque un culpable.
Cómo termina
Cuando los cuatro están en la otra orilla, el grupo cuenta en voz alta qué han hecho para conseguirlo y se escuchan dos o tres formas distintas. Ahí es donde se aprende, no en el cruce.
Reinicio
Se rehacen los grupos, se cambia la colocación de las orillas o se pasa a la versión de dos grupos que comparten islas. No se baja de tres islas por grupo: con dos el reto deja de resolverse andando y aparecen los saltos, que es lo que no queremos.
Variantes3
Las orillas se separan hasta doce metros. Lo que crece es el número de veces que hay que levantar y recolocar las islas, y por tanto de veces que hay que ponerse de acuerdo. Las islas siguen colocándose a un paso normal unas de otras: el hueco no se agranda nunca, porque el paso se convertiría en salto.
Dos grupos entran en el mismo río desde orillas opuestas y tienen que cruzarse por el medio. Comparten las islas y tienen que prestárselas, y todo lo que se mueve se acuerda antes de palabra. Aparece la negociación entre grupos, que es un salto de contenido enorme.
Cuatro metros entre orillas y una isla por persona. Basta con ir colocando la propia isla por delante e ir pasando. Se practica el paso, el turno y el aviso en voz alta sin la parte de repartirse tres islas entre cuatro.
Qué se trabaja
Seguridad3
Las islas se posan planas y enteras en el suelo, nunca a medias encima de otra ni sobre un cono tumbado: apoyada a medias, la isla se desliza al pisarla.
Se pasa de isla a isla apoyando el pie entero y en el centro, no en el borde; quien pierde el equilibrio pisa el suelo con los dos pies en vez de agarrarse a un compañero.
Los que esperan su turno se quedan en la orilla y no de pie sobre una isla ocupada: dos encima de la misma isla la vuelcan.
Consejos para el profesor2
Repite solo la regla de que una isla no se mueve con nadie encima: sin ella el reto se resuelve sin hablar.
Si un grupo se atasca, dales una isla más antes que la solución; así siguen resolviendo ellos.
Adaptaciones NEE4
Visual
Recorre el río andando antes de empezar y cuenta los pasos que hay de orilla a orilla;
Auditiva
El reto se demuestra entero en silencio antes de explicarlo con palabras, el grupo acuerda tres gestos —ya, espera, muévela— y el docente se coloca siempre donde se le vea la cara.
Movilidad reducida
Mismo reto, mismo papel y mismas decisiones;
Cognitiva o de atención
Se empieza con la variante de río estrecho y una isla por persona, con una sola regla, el pie no toca el suelo entre las orillas;
Errores frecuentes
- Explicar cómo se hace: el reto es que lo resuelvan ellos y con la solución dada se queda en un ejercicio.
- Colocar las islas a más de un paso normal: se salta entre ellas, se deslizan y alguien cae de lado.
- Ponerlo a competir entre carriles: se mueve la isla con alguien encima y se acaba en el suelo.