Cuéntame un cuento
Descripción
Cuento encadenado en corro para cerrar la sesión. El docente empieza la historia y cada alumno añade una frase y un gesto sentado que todo el grupo repite. Según avanza el corro, la voz y el gesto se van haciendo más pequeños.
Objetivo
Bajar el pulso al final de la sesión esperando el turno y representando con un gesto lo que se está contando.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — El cuento que se acuerda: Antes de añadir su frase, cada alumno tiene que repetir los dos gestos anteriores en orden. Se añade memoria a la escucha y el corro tiene que estar mucho más atento a lo que hacen los demás. Otra organización — Por tríos: Se deshace el corro y se forman grupos de tres o cuatro repartidos por el espacio, cada uno con su propio cuento. Al final, cada grupo enseña al resto solo su gesto favorito. Todos hablan mucho más y desaparece la espera del corro grande. Más fácil — Solo el gesto: El docente cuenta el cuento entero y cada alumno, cuando le toca, únicamente añade el gesto de lo que se acaba de decir. Se quita la parte de inventar frase y se queda la de representar, que es la que interesa.
Consejos para el Profesor
El enunciado original coloca esto en la parte principal y ahí no funciona: es una actividad sentada, sin desplazamiento y de intensidad mínima, así que su sitio es el cierre de la sesión, donde hace falta bajar pulsaciones. Siéntate tú también dentro del corro; si te quedas de pie, el corro se estira hacia ti y se rompe. La regla de bajar la voz en cada vuelta es lo que la convierte en vuelta a la calma de verdad: sin ella acaban gritando y se levantan solos. Con más de veinte alumnos, una vuelta entera se hace muy larga, así que juega la versión por tríos o corta a mitad del corro y cierra tú. Y que los gestos sean de cuerpo entero y de pie: si se quedan en gestos de manos sentados, esto deja de ser Educación Física y se convierte en clase de Lengua.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: participa desde su silla o desde su posición de descanso, dentro del corro y no fuera, y su gesto se hace con la parte del cuerpo que controle —manos, cara, hombros—, que es exactamente lo que se pide a todos en las últimas vueltas. Visual: el compañero de al lado le describe en voz baja el gesto que acaba de hacerse antes de que le toque, y los gestos se acompañan siempre de un sonido o de una palabra que los nombre. Auditiva: el corro se hace cerrado y con todas las caras visibles, cada frase se dice mirando al centro y el gesto se hace despacio y completo, porque el gesto es aquí un canal de información y no un adorno; el turno se pasa con un objeto que se ve pasar de mano en mano. Cognitiva: se juega la versión de solo el gesto, con el turno marcado por el objeto que se pasa y con el docente sentado a su lado para darle un modelo justo antes.