ENTRÉNALO
Ilustración de una clase de Educación Física con niños de 6-7 años: sentados en corro, cada uno añade una frase al cuento y un gesto que todos repiten, cada vez más despacio.

Cuéntame un cuento

6-8 años
8 minutos
Cualquiera, Aula
Intensidad: Baja
8-30 participantes

Descripción

Cuento encadenado en pequeños corros para cerrar la sesión. El docente da el comienzo de la historia y, en cada corro, cada alumno añade una frase y un gesto sentado que su corro repite. Según avanza, la voz y el gesto se van haciendo más pequeños.

Objetivo

Bajar el pulso al final de la sesión esperando el turno y representando con un gesto lo que se está contando.

Cómo se juega6

  1. Colocación

    En pequeños grupos, cada uno sentado en corro con las piernas cruzadas y sin huecos. El docente se sienta a la altura de los niños, no de pie.

  2. Arranque

    El docente dice en voz alta la primera frase del cuento y hace un gesto sentado que la acompaña. Cada corro repite el gesto una vez, en silencio, y sigue con su cuento.

  3. Qué se puede hacer

    Por turnos y siguiendo el corro, cada alumno añade una frase que continúe la anterior y un gesto que se pueda hacer sentado. Quien no quiera hablar dice «paso» y hace solo el gesto; nadie tiene que inventar frase a la fuerza.

  4. Qué pasa a cada vuelta del corro

    La historia se va cerrando y el docente pide la voz un poco más baja y el gesto un poco más pequeño en cada turno. La última vuelta se cuenta casi en susurro y con gestos mínimos, de manos.

  5. Cómo termina

    A la señal del docente, cada corro cierra su cuento con una frase final y un gesto de manos apoyadas en las rodillas, que se mantiene tres respiraciones lentas en silencio. De ahí se sale directo al aula.

  6. Reinicio

    Se juega otro día con otro comienzo, o se pide recordar los gestos anteriores antes de añadir el propio.

Variantes3

Más difícil — El cuento que se acuerda

Antes de añadir su frase, cada alumno tiene que repetir los dos gestos anteriores en orden. Se añade memoria a la escucha y el corro tiene que estar mucho más atento a lo que hacen los demás.

Otra organización — Por tríos

Se deshace el corro y se forman grupos de tres o cuatro repartidos por el espacio, cada uno con su propio cuento. Al final, cada grupo enseña al resto solo su gesto favorito. Todos hablan mucho más y desaparece la espera del corro grande.

Más fácil — Solo el gesto

El docente cuenta el cuento entero y cada alumno, cuando le toca, únicamente añade el gesto de lo que se acaba de decir. Se quita la parte de inventar frase y se queda la de representar, que es la que interesa.

Qué se trabaja

Dramatización y representaciónComunicación y escucha en el grupoCreatividad e improvisación motrizEl gesto como expresión y comunicación

Seguridad3

Los gestos se hacen con los brazos dentro del propio hueco y sin echar el cuerpo hacia atrás: sentados en corro y sin huecos, el brazo estirado llega a la cara del vecino.

Estar todo el cuento con las piernas cruzadas duerme los pies: se avisa de que se puede cambiar de postura sin salir del sitio, y al final se levantan apoyando una mano en el suelo.

La voz baja de vuelta en vuelta hasta el susurro y nadie fuerza la garganta para que se le oiga desde el otro lado; si no se oye, se cierra el corro un poco.

Consejos para el profesor2

  1. Baja tu voz y tu gesto vuelta a vuelta: el corro copia tu volumen antes que tus instrucciones.

  2. Deja decir «paso» y hacer solo el gesto: así nadie rompe la cadena por vergüenza a hablar.

Adaptaciones NEE2

Visual

El turno se pasa con un objeto que se ve pasar de mano en mano.

Auditiva

El corro se hace cerrado y con todas las caras visibles, cada frase se dice mirando al centro y el gesto se hace despacio y completo, porque el gesto es aquí un canal de información y no un adorno;

Errores frecuentes

  • Montar un corro con la clase entera: veinte turnos por vuelta y a la mitad ya no escucha nadie.
  • Quedarte de pie fuera del corro: el gesto se ve desde arriba y el cierre pierde el tono de calma.
  • Obligar a hablar al que no quiere: la sesión se cierra con un mal rato en vez de con el grupo tranquilo.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Bailalo

El docente reproduce música con ritmos diferentes. Cada participante inventa sus movimientos y los adapta al cambio: lentos y suaves con música lenta, pequeños y ágiles con música rápida, y baile libre con música movida. Puede desplazarse, girar, saltar o balancearse, respetando el espacio de los demás.

3-18 años · 5 min

Aros Musicales con Pilla-Pilla

Suena música y los alumnos se mueven libremente por el espacio sin pisar ni meterse en los aros repartidos por el suelo. Hay un perseguidor, pero solo puede pillar cuando la música se detiene. Para salvarse, los demás deben meterse dentro de un aro… pero siempre hay menos aros que jugadores.

6-18 años · 15 min

El Espejo

Una persona mueve lentamente brazos, piernas o tronco y su pareja reproduce sus gestos como un reflejo. Pueden permanecer en su sitio o realizar desplazamientos cortos, manteniendo la distancia y el ritmo. A mitad de la actividad intercambian quién dirige y quién imita.

5-13 años · 5 min

Somos animales

El docente nombra un animal y el grupo se desplaza como él, con su forma de moverse y su sonido, hasta que llega el siguiente. La gracia está en alternar animales altos y bajos, rápidos y lentos: así el calentamiento sube y baja de intensidad sin que nadie note que lleva diez minutos moviéndose.

3-9 años · 5 min

Estatuas de animales

Los niños se reparten por el espacio, sin tocarse, y bailan mientras suena la música. Cuando la música se corta, el profesor dice el nombre de un animal y todos se quedan quietos imitando su postura, que se sostiene unos segundos. Después vuelve la música y se repite con otro animal.

4-11 años · 6 min

Gigantes y Enanos

El docente demuestra cinco consignas. El grupo camina por el espacio y responde a cada palabra: se estira de puntillas, se agacha, hace movimientos rígidos, se mueve muy despacio o queda quieto. Se alternan las consignas durante varios minutos y se termina con una tranquila.

5-9 años · 5 min

De Semilla a Flor

Cada alumno se coloca en el suelo hecho una bola pequeña, como una semilla. El profesor va narrando la historia —el agua que cae, la semilla que despierta, el tallo que sube, la flor que se abre— y todos la representan con el cuerpo, pasando poco a poco de posiciones pequeñas a grandes. Termina con unas respiraciones profundas.

4-9 años · 10 min

Mueve la parte

Los alumnos se reparten por el espacio. El profesor pone música y dice una parte del cuerpo —la mano derecha, por ejemplo— y solo esa parte puede bailar; el resto se queda quieto. Cada pocos segundos añade otra parte, que se suma a las anteriores, hasta que el cuerpo entero se mueve o se acaba en baile libre.

4-11 años · 8 min

Monta la sesión con Cuéntame un cuento

Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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