Cuéntame un cuento
Descripción
Cuento encadenado en pequeños corros para cerrar la sesión. El docente da el comienzo de la historia y, en cada corro, cada alumno añade una frase y un gesto sentado que su corro repite. Según avanza, la voz y el gesto se van haciendo más pequeños.
Objetivo
Bajar el pulso al final de la sesión esperando el turno y representando con un gesto lo que se está contando.
Cómo se juega6
Colocación
En pequeños grupos, cada uno sentado en corro con las piernas cruzadas y sin huecos. El docente se sienta a la altura de los niños, no de pie.
Arranque
El docente dice en voz alta la primera frase del cuento y hace un gesto sentado que la acompaña. Cada corro repite el gesto una vez, en silencio, y sigue con su cuento.
Qué se puede hacer
Por turnos y siguiendo el corro, cada alumno añade una frase que continúe la anterior y un gesto que se pueda hacer sentado. Quien no quiera hablar dice «paso» y hace solo el gesto; nadie tiene que inventar frase a la fuerza.
Qué pasa a cada vuelta del corro
La historia se va cerrando y el docente pide la voz un poco más baja y el gesto un poco más pequeño en cada turno. La última vuelta se cuenta casi en susurro y con gestos mínimos, de manos.
Cómo termina
A la señal del docente, cada corro cierra su cuento con una frase final y un gesto de manos apoyadas en las rodillas, que se mantiene tres respiraciones lentas en silencio. De ahí se sale directo al aula.
Reinicio
Se juega otro día con otro comienzo, o se pide recordar los gestos anteriores antes de añadir el propio.
Variantes3
Antes de añadir su frase, cada alumno tiene que repetir los dos gestos anteriores en orden. Se añade memoria a la escucha y el corro tiene que estar mucho más atento a lo que hacen los demás.
Se deshace el corro y se forman grupos de tres o cuatro repartidos por el espacio, cada uno con su propio cuento. Al final, cada grupo enseña al resto solo su gesto favorito. Todos hablan mucho más y desaparece la espera del corro grande.
El docente cuenta el cuento entero y cada alumno, cuando le toca, únicamente añade el gesto de lo que se acaba de decir. Se quita la parte de inventar frase y se queda la de representar, que es la que interesa.
Qué se trabaja
Seguridad3
Los gestos se hacen con los brazos dentro del propio hueco y sin echar el cuerpo hacia atrás: sentados en corro y sin huecos, el brazo estirado llega a la cara del vecino.
Estar todo el cuento con las piernas cruzadas duerme los pies: se avisa de que se puede cambiar de postura sin salir del sitio, y al final se levantan apoyando una mano en el suelo.
La voz baja de vuelta en vuelta hasta el susurro y nadie fuerza la garganta para que se le oiga desde el otro lado; si no se oye, se cierra el corro un poco.
Consejos para el profesor2
Baja tu voz y tu gesto vuelta a vuelta: el corro copia tu volumen antes que tus instrucciones.
Deja decir «paso» y hacer solo el gesto: así nadie rompe la cadena por vergüenza a hablar.
Adaptaciones NEE2
Visual
El turno se pasa con un objeto que se ve pasar de mano en mano.
Auditiva
El corro se hace cerrado y con todas las caras visibles, cada frase se dice mirando al centro y el gesto se hace despacio y completo, porque el gesto es aquí un canal de información y no un adorno;
Errores frecuentes
- Montar un corro con la clase entera: veinte turnos por vuelta y a la mitad ya no escucha nadie.
- Quedarte de pie fuera del corro: el gesto se ve desde arriba y el cierre pierde el tono de calma.
- Obligar a hablar al que no quiere: la sesión se cierra con un mal rato en vez de con el grupo tranquilo.