Dibuja con el cuerpo
Descripción
Por parejas: uno recorre andando por el suelo el trazo de una letra o un número grande, como si sus pies fueran la punta del lápiz, y el otro lo adivina desde fuera del cuadro. En cuanto acierta, se cambian los papeles.
Objetivo
Recorrer con el propio desplazamiento una forma que solo existe en la cabeza, y reconocerla desde fuera cuando la hace otro.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Con un segmento en el aire: El trazo deja de hacerse con los pies y se hace en el aire con un codo, una rodilla o la cabeza, de pie y parado en el sitio. Hay que sostener el cuerpo mientras se dibuja y el que mira se queda sin la referencia del suelo. Si hay que levantar un pie, se puede apoyar cuando haga falta: nadie dibuja a la pata coja más de unos segundos. Otra organización — En grupos de cuatro: Dos trazan a la vez, cada uno en una mitad del cuadro y cada uno con una letra, y los otros dos adivinan y luego recorren las dos letras en orden. Hay que ponerse de acuerdo entre dos para responder y se ve el doble de trazos. Más fácil — Con tres candidatas: El docente dice en voz alta tres letras posibles antes de empezar y el que traza recorre el trazo dos veces seguidas y despacio. Se quita el trabajo de vocabulario y se queda el de leer un recorrido, que es lo que se está entrenando.
Consejos para el Profesor
Lo que convierte esto en Educación Física y no en clase de Lengua es que el trazo se anda: en cuanto les dejas dibujar con el dedo en el aire, el juego se queda en un gesto de muñeca y quince alumnos parados. Insiste en que el trazo tiene que ocupar el cuadro entero. Y elige tú las primeras letras, las de trazo grande y claro (L, O, C, T, el 1, el 7); si empiezas por la S o la G, se atascan en la letra y no en el movimiento. Es un juego de intensidad baja: colócalo después de algo intenso, no antes.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: traza el recorrido con su silla o con sus apoyos, en un cuadro más pequeño ajustado a su radio de giro, y adivina exactamente igual que los demás, que es la mitad del juego. Visual: cuando le toca trazar, un compañero le acompaña del brazo para que sepa dónde están los bordes del cuadro; cuando le toca adivinar, no mira desde fuera, sino que recorre el trazo de la mano de su pareja y lo reconoce con su propio movimiento, que es una forma más exigente de hacer lo mismo. Auditiva: se acierta escribiendo la letra en el aire con el dedo, sin necesidad de decirla, y el cambio de papel se avisa con un gesto acordado; las tres candidatas de la variante fácil se enseñan escritas. Cognitiva: se juega con la variante de tres candidatas y con formas simples —círculo, cuadrado, número uno— en lugar de letras, y se pasa a las letras cuando reconozca las formas.