Descripción
Todos los rincones se montan exactamente iguales, así que ningún equipo lo tiene más fácil que otro y la palabra es lo único que resuelve el reto. Al oír la consigna arrancan a la vez los pequeños de todos los equipos y nadie espera turno mirando cómo aciertan los demás. Se toca y se deja: el montaje aguanta ronda tras ronda.
Objetivo
Entender dónde es encima, debajo, dentro, detrás y al lado, y localizar un objeto solo por lo que se dice de su sitio.
Cómo se juega6
Colocación
Grupos de cuatro o cinco, cada uno con su rincón montado igual —un banco, dos aros, dos conos y cuatro pelotas repartidas encima, debajo, dentro y detrás— y todo el grupo de pie a tres pasos de su rincón.
Arranque
Con todos parados, el docente dice en voz alta dónde está la pelota que hay que buscar, «la que está debajo del banco», y a la señal van a la vez todos los niños de todos los grupos.
Qué se puede hacer
Ir andando hasta el propio rincón y tocar con la mano la pelota que cumple lo que se ha dicho. Se toca y se deja donde estaba: no se coge, no se mueve el montaje y no se toca el rincón de otro grupo.
Qué pasa cuando alguien toca la que no es
No pasa nada, no hay fallo. El docente lo dice otra vez desde el rincón señalando el sitio con la mano, y esa misma ronda se repite entera para todos.
Cómo termina
La última consigna es «la pelota que está dentro del aro», y esa sí se coge: cada grupo lleva la suya al cesto andando y se recoge el rincón entre todos.
Reinicio
Se cambia el montaje de sitio y las pelotas de posición, con los conos encima del banco. Lo que cansa no es buscar, sino repetir siempre el mismo rincón hasta sabérselo de memoria.
Variantes3
la consigna lleva dos datos en vez de uno, «la pelota que está debajo del banco y al lado del cono». Se dice despacio y se repite dos veces antes de dar la señal.
en cada grupo un niño distinto es el que dice dónde está, y el docente le sopla la consigna al oído antes. Cambia quién habla; los demás siguen yendo todos a la vez, así que nadie se queda mirando.
se quitan el banco y los conos y se juega con dos posiciones nada más, dentro del aro y fuera del aro, hasta que el grupo las tenga claras. Es por donde se empieza con los de tres años.
Qué se trabaja
Seguridad2
Se va al rincón andando, nunca corriendo, y la pelota se toca con la mano sin subirse ni apoyarse en el banco.
Antes de cada ronda se comprueba que el banco esté bien asentado y que no queden pelotas sueltas en el paso entre rincones.
Consejos para el profesor2
Fotografía un rincón el primer día: recolocar todos los montajes idénticos de memoria te come media sesión.
Encadena «encima» y «debajo» sobre el mismo banco: ahí se ve quién entiende la palabra y quién iba copiando.
Adaptaciones NEE4
Visual
En su rincón las pelotas se distinguen al tacto, una de goma y otra de espuma, y las consignas parten siempre del banco, que no se mueve en toda la sesión;
Auditiva
La consigna se dice de frente y además se enseña antes señalándola en un rincón de muestra, para que se vea de qué posición se habla.
Movilidad reducida
Su rincón se monta a su altura y a su alcance —el banco pegado a él, los aros sobre una mesa baja— sin quitar ninguna de las posiciones, y busca las mismas pelotas con las mismas consignas;
Cognitiva o de atención
Juega con la variante fácil, dos posiciones y una sola pelota en juego, y el docente hace el recorrido con él las primeras rondas nombrando la posición en voz alta.
Errores frecuentes
- Montar los rincones distintos entre sí: si en uno no hay pelota debajo del banco, ese grupo se queda mirando cómo aciertan los demás.
- Decir la consigna cuando ya han echado a andar: se pierde el «debajo» y buscan copiando al vecino.
- Permitir que cojan la pelota: en cuanto una cambia de sitio, ese rincón ya no sirve para la ronda siguiente.