Descripción
Canción motriz de nociones espaciales con aro. Cada alumno tiene su aro en el suelo y va colocándose donde dice la retahíla: alrededor, dentro, fuera, al lado, delante, detrás y debajo, sujetándolo sobre la cabeza como si fuera un tejado.
Objetivo
Entender dentro, fuera, al lado, delante, detrás y debajo con el cuerpo y con un objeto de referencia, no solo con la palabra.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Sin decirlo, señalando: el docente deja de cantar y solo señala con la mano el sitio (dentro, al lado, detrás). Hay que traducir un gesto a una posición, sin la palabra de apoyo. Otra organización — El aro del compañero: se juega por parejas con un solo aro entre los dos, y los dos tienen que caber en el sitio que dice la canción — los dos dentro, los dos al lado, los dos debajo sujetándolo cada uno de un borde —. Aparece la negociación del espacio. Más fácil — Dentro y fuera nada más: se canta solo con «dentro del aro» y «fuera del aro» hasta que las dos salgan sin dudar; después se suma «al lado». Es la versión de tres años y la del primer día.
Consejos para el Profesor
«Detrás» y «al lado» son las dos que cuestan, y no se aprenden explicándolas: se aprenden con el docente colocándose él en el sitio para que le copien. El aro tiene la ventaja de que no se mueve y crea un espacio propio, así que aprovecha para dejar un momento de quietud en cada posición y nombrarla en voz alta. Con tres años, dos verbos por sesión y ya está.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: el contenido son las nociones espaciales, y se conservan enteras — el aro se coloca a la altura de las manos, sobre una mesa baja o sujeto por el docente, y el alumno pasa la mano o el cuerpo dentro, fuera, al lado, delante y detrás; el «debajo» se hace sujetando el aro por encima de la cabeza desde la silla. Visual: el aro es su referencia y se localiza siempre con el pie y con la mano antes de cada vuelta; se usa un aro de color vivo y se refuerza el contorno con cinta de carrocero rugosa pegada al suelo — nunca con una cuerda, que rueda bajo la zapatilla —, y el docente nombra el sitio con la palabra exacta antes de cada acción. Auditiva: el docente canta de cara y desde dentro del grupo, y acompaña cada verso con el gesto grande y con su propio aro; la posición se ve, no hace falta oírla. Cognitiva: se juega con la versión de dentro y fuera hasta que sea automática y se añade un sitio nuevo por sesión, siempre con la misma palabra y el mismo orden.