El balón malabar
Descripción
Corros de ocho con un balón que sigue siempre el mismo recorrido: cada uno se lo pasa a la misma persona, vuelta tras vuelta, hasta que el recorrido sale de memoria. Entonces entra un segundo balón, y después un tercero, y el corro tiene que sostener los tres a la vez sin que ninguno se caiga.
Objetivo
Recibir y pasar sin tener que mirar el balón todo el rato, y sostener entre todos un ritmo cuando hay más de una cosa a la que atender.
Cómo se juega6
Colocación
Corros de ocho, de pie, separados un brazo y con un cono en el centro. Los corros lejos unos de otros para que un balón perdido no cruce el de al lado. Un balón de espuma por corro.
Arranque
Se monta el recorrido. Cada uno dice su nombre, pasa el balón a alguien que todavía no lo haya recibido y baja las manos para que se vea que ya ha pasado; el último se lo devuelve al que empezó. Ese recorrido ya no cambia en toda la actividad.
Qué se puede hacer
Se pasa con las dos manos y a la altura del pecho, diciendo antes en voz alta el nombre del que va a recibir y comprobando que mira. El que recibe espera con las manos preparadas y no da un paso atrás. Si el balón se cae, lo recoge quien lo ha soltado y el corro sigue desde ahí.
Qué pasa cuando el recorrido ya sale solo
El docente mete un segundo balón por otro punto del corro y, al rato, un tercero. El recorrido es el mismo para los tres, así que lo único nuevo es no despistarse.
Cómo termina
Se cuenta cuántas vueltas seguidas aguanta el corro con tres balones y se apunta el récord del grupo, nunca el de nadie en particular. Antes de acabar, todos dan un paso atrás y se prueba una vuelta más con el corro abierto.
Reinicio
Se invierte el sentido del recorrido —cada uno pasa ahora a quien antes le pasaba a él— y se vuelve a empezar con un solo balón.
Variantes3
Con los tres balones en marcha, cada vez que el corro completa una vuelta limpia todos dan un paso atrás. El corro crece y hay que ajustar la fuerza del pase, siempre a la altura del pecho y sin pasar de los hombros: si desde ahí ya no llega, se cierra un paso y se sigue.
El corro entero camina alrededor de su cono, todos en el mismo sentido, mientras se pasan los balones. Deja de ser una actividad parada: hay que pasar a alguien que también se mueve y calcular dónde va a estar.
El pase se hace dando un bote en el suelo y diciendo el nombre en voz alta. El balón llega más lento y a la altura de las manos, que es justo lo que hace que se atrape.
Qué se trabaja
Seguridad3
Con tres balones en marcha, el que va a recibir mira a su pasador y le llega otro por el lado: se pasa a la altura del pecho y nunca por encima de la cabeza.
El balón caído lo recoge quien lo soltó y por fuera del corro; agacharse dentro del círculo con dos balones cruzando es un golpe en la cabeza.
Al abrir el corro un paso, el pase sale con más fuerza: se avisa antes y se dan dos vueltas con un solo balón antes de volver a meter los otros.
Consejos para el profesor2
Monta el recorrido con las manos abajo de quien ya ha recibido: sin esa señal se salta a alguien y no cierra.
Si cae un balón, retíralo y sigue con dos; volver a cero con tres desanima al corro entero.
Adaptaciones NEE4
Visual
En la variante del corro andando, el corro entero se mueve a su paso. Se le pasa siempre con bote y avisando con su nombre antes de soltar el balón, con un balón de color contrastado o con cascabel, y sus dos vecinos se presentan al empezar para que sepa de dónde le llega y a quién pasa;
Auditiva
El aviso previo deja de ser el nombre y pasa a ser un gesto acordado, el que va a pasar levanta el balón a la altura de la cara y espera a que el otro le mire antes de soltarlo, y las señales del docente se dan con el brazo.
Movilidad reducida
Ocupa su sitio en el corro como todos, con el corro un poco más cerrado por su lado para que la distancia de pase le venga bien, y recibiendo con bote si le resulta más fácil;
Cognitiva o de atención
Se queda con un solo balón todo el tiempo que haga falta, con el docente señalando el recorrido en voz alta las primeras vueltas;
Errores frecuentes
- Meter el segundo balón antes de que el recorrido salga de memoria: se cruzan y se pierden los dos.
- Poner los corros cerca: un balón perdido cruza el corro vecino y rompe las dos secuencias a la vez.
- Dejar pasar sin decir el nombre ni comprobar que mira: el balón llega a alguien que está de espaldas.