El canario enjaulado
Descripción
Por parejas: uno se queda en su sitio haciendo de jaula con los brazos en aro y el otro es un canario que vuela por la sala. A la voz de «canario a su jaula», cada canario vuelve con su pareja, entra dentro y da una vuelta despacio.
Objetivo
Alejarse de un punto y saber volver a él, que es el primer trabajo de orientación que hace un niño de tres años.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Jaulas que se mueven: Entre señal y señal las jaulas también se desplazan andando despacio por la sala. El canario ya no vuelve a un sitio, vuelve a una persona, y tiene que localizarla con la vista mientras los dos se mueven. Otra organización — La jaula de tres: Se juega en tríos, como viene en el libro: dos niños cogidos de las manos forman la jaula y el tercero es el canario. La jaula es más grande y mucho más fácil de encontrar, pero solo aguanta dos rondas seguidas: se cambia de papel enseguida o hay demasiada gente parada. Más fácil — La jaula con aro: Cada jaula se sitúa dentro de un aro puesto en el suelo y no se mueve de ahí. El aro se ve desde lejos y el canario lo localiza sin tener que reconocer a su pareja entre todas.
Consejos para el Profesor
Este juego viene en tríos y en tríos no aguanta una sesión entera: dos niños quietos por cada uno que vuela es demasiada gente esperando, y por eso la base son parejas y el trío queda como variante corta. En parejas vuela la mitad de la clase a la vez y el cambio de papel llega en tres minutos. Haz tú de canario la primera ronda, que es como entienden eso de volar por fuera de las jaulas. Y la vuelta dentro de la jaula, una sola: si les dejas girar, giran hasta caerse.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: el alumno hace de jaula las rondas que quiera, que es un papel central del juego y no una tarea de consolación, y cuando le toca volar su jaula se coloca más cerca y el maestro le acorta el vuelo; si se desplaza en silla, los canarios vuelan también alrededor de él. Visual: su jaula le llama por su nombre desde que suena la señal y no deja de hablarle hasta que llega, y la pareja se coloca siempre en el mismo sitio, junto a una pared que le sirve de guía; se juega la variante de la jaula con aro, con el aro bien apoyado en el suelo, y el suelo no se marca nunca con cuerdas. Auditiva: la señal de volver se da además con el brazo levantado o encendiendo y apagando la luz, y su pareja le hace un gesto grande con los dos brazos desde su sitio. Cognitiva: se juega con pocas parejas a la vez y con la jaula siempre en el mismo rincón, y el maestro vuela con él las primeras rondas.