ENTRÉNALO
Ilustración de una clase de Educación Física con niños de 10-11 años: por parejas, uno adopta una postura y el otro le ayuda a mejorar su alineación con palabras y toques acordados.

El escultor postural

10-12 años
9 minutos
Cualquiera
10-32 participantes

Descripción

Lo delicado aquí no es la postura sino el trato: hay que nombrar en voz alta lo que se quiere corregir y esperar, en lugar de colocar al otro con las manos. Cada quien marca antes dónde admite el contacto, y fuera de esa zona el único recurso que queda es encontrar la palabra exacta.

Objetivo

Ajustar la alineación de otro con indicaciones precisas y respetuosas, y notar en uno mismo el cambio que producen.

Cómo se juega5

  1. La estatua dice antes dónde acepta que le toquen; fuera de ahí solo vale la voz.

  2. El escultor propone un ajuste cada vez y espera a que se aplique.

  3. La estatua puede decir «alto» en cualquier momento y se para.

  4. Los ajustes buscan alineación, no forzar el rango de nadie.

  5. Se cambian los papeles a mitad de la actividad.

Variantes2

Solo voz

Se prohíbe el contacto y todo se resuelve con indicaciones habladas.

Galería

Al terminar, las parejas pasean y comentan una postura ajena bien alineada.

Qué se trabaja

Educación postural e higiene de la espalda

Seguridad2

Acuerda el contacto antes de empezar: sin permiso explícito, solo voz.

Detén cualquier ajuste que lleve a una articulación a su tope.

Consejos para el profesor2

  1. Da tres posturas sencillas y sostenibles: de pie, sentado y en apoyo.

  2. Insiste en que el mejor ajuste suele ser el más pequeño.

Adaptaciones NEE4

Visual

El escultor describe la postura antes de proponer el ajuste.

Auditiva

Se acuerda un repertorio corto de toques con significado.

Movilidad reducida

Trabaja posturas de tronco y brazos desde sentado.

Cognitiva o de atención

Una sola postura y un solo ajuste por turno.

Errores frecuentes

  • Empezar por el contacto sin haber acordado dónde.
  • Escultores que colocan en vez de proponer.
  • Posturas muy exigentes que no se pueden sostener mientras se ajustan.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Arquitectos de posturas

Cada equipo tiene su zona con una colchoneta en el centro. El profesor dice tres consignas, una de cada lista: de altura (todos abajo, todos arriba, dos alturas distintas), de dirección (todos mirando al mismo lado, en línea, en círculo hacia dentro) y de apoyos (solo pies, pies y manos, cinco apoyos entre todo el equipo). El equipo construye una postura colectiva que cumpla las tres y la aguanta cinco segundos respirando con normalidad.

6-12 años · 12 min

Código cruzado

Dos niños frente a frente y un aro a cada lado, formando una cruz. Si el maestro canta «¡Tu derecha!» o «¡Tu izquierda!», cada uno va a su lado y acaban en aros distintos, porque la derecha de uno es la izquierda del otro. Si canta «¡El pañuelo!», los dos van al aro donde está el pañuelo. Se va andando: no es una carrera.

6-12 años · 12 min

Bisagras en movimiento

Cada equipo tiene una tarjeta con seis articulaciones y lo que hace cada una: el cuello gira, se inclina y asiente, pero no da vueltas completas; el hombro gira en todas las direcciones; el codo solo dobla y estira; la muñeca dobla, estira y gira un poco; la cadera gira y dobla; la rodilla dobla y estira. Con eso el equipo inventa una secuencia de seis movimientos, uno por articulación.

6-12 años · 12 min

Ando por el espacio

Un cuadrado acotado con conos, el grupo entero andando dentro a la vez y un puñado de consignas de dirección que se cantan sin avisar. La dificultad no está en la orden, sino en cumplirla mirando por dónde se pisa: el espacio se llena y hay que buscar hueco sin dejar de obedecer. Equivocarse o chocar no saca a nadie fuera, y el ritmo sube y baja por tandas.

7-9 años · 7 min

Encuentra la meta

Si se canta un solo color, la clase entera sale al mismo sitio y la llegada acaba en amontonamiento; cantar dos reparte el grupo y además obliga a decidir. La vuelta previa de reconocimiento está porque sin ella media clase busca el color en vez de ir a él, y aquello se vuelve lento. Confundirse no saca a nadie: se vuelve al centro y se entra en la orden siguiente.

7-9 años · 6 min

El aro y yo

En cuanto un aro deja el suelo se convierte en juguete que rueda o vuela, y ahí se pierde la noción de qué es estar dentro y qué fuera. Por eso la única manipulación admitida es pisarlo o bordearlo. Mandar se cede pronto al alumnado porque decir la posición en voz alta cuesta más que colocarse, y encadenar varias obliga a retenerlas.

7-9 años · 8 min

La goma humana

Con una cuerda en medio aparece el tirón: uno acelera, el otro se resiste y acaban enrollándosela para no perderla. De ahí que vaya suelta en la palma y que soltarla no penalice, solo obligue a pararse y recogerla. La versión sin material se deja para el final porque calcular el hueco sin nada que lo marque resulta mucho más exigente.

7-9 años · 7 min

Somos gigantes o enanitos

Grupos de cuatro o cinco, cada uno en su cuadrado de cinco metros marcado con conos. A la señal todos caminan por su cuadrado, y cuando el profesor dice «gigantes» se estiran y ocupan lo máximo, andando de puntillas con los brazos arriba; con «enanitos» se hacen una bola muy pequeña.

7-9 años · 6 min

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Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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