Descripción
Uno contra uno por parejas en tres fases: primero el defensor solo acompaña y estorba sin robar, colocándose entre el balón y la banda de enfrente; después ya puede robar, pero solo con el pie más cercano y sin entrar por delante; y al final el conductor tiene quince segundos para cruzar una línea con el balón controlado.
Objetivo
Defender sin tirarse al suelo ni entrar al balón: aprender a acompañar, cerrar el camino y esperar el error, que es lo que de verdad recupera balones.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Línea de gol en quince segundos: Se juega solo la última fase, encadenando intentos de quince segundos con diez de descanso. El conductor sale ya trotando y el defensor arranca a un paso, no a un brazo. Siguen prohibidos la entrada por delante y el barrido. Otra organización — Dos contra dos: Cada dos parejas forman un dos contra dos en un pasillo de quince pasos, con las mismas prohibiciones. Aparece el pase como salida y el defensor tiene que decidir a quién cierra, que es el paso natural desde el uno contra uno. Más fácil — Estorbo con las manos a la espalda: El defensor acompaña con las manos a la espalda y sin poder robar en ningún momento, solo cerrando el camino con el cuerpo. Se quita el nerviosismo de la pierna y se ve enseguida quién sabe colocarse.
Consejos para el Profesor
Con 25 alumnos salen doce parejas y un trío: en el trío los tres rotan cada cuarenta segundos —conduce uno, estorba otro y el tercero cuenta los segundos en voz alta— y el que cuenta cambia siempre. Con turnos de cuarenta segundos, en doce minutos cada alumno conduce unas ocho veces y defiende otras ocho, que es mucho más de lo que toca cualquiera en un partido de clase. La primera fase parece que no es nada y es la que enseña: no la acortes para llegar al robo, porque en cuanto se puede robar todos se tiran al balón y se acaba el contenido. Y empareja tú, no ellos: por estatura y velocidad, o el uno contra uno se convierte en un paseo para uno y una humillación para el otro.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: hace de conductor en un pasillo más corto y con el defensor obligado a mantener dos brazos de distancia, y de defensor con la regla de que basta con tocar el balón para que cuente como robo; si se desplaza en silla conduce con la mano y el defensor le cierra el camino sin contacto. Visual: se juega en un pasillo delimitado con conos altos que puede tocar, con balón sonoro, y el defensor va cantando dónde está para que el conductor lo sitúe por el oído; para la referencia del suelo, cinta de carrocero, nunca una cuerda, que rodaría bajo el pie justo donde se frena. Auditiva: los cambios de fase y de papel se dan levantando el brazo y con un cartel, no con silbato, y el compañero avisa del cambio con un toque en el hombro. Cognitiva: se hace solo la primera fase durante toda la sesión, con un compañero fijo, y se le dice en voz alta la única consigna del defensor: quedarse siempre entre el balón y la banda de enfrente.