Descripción
Uno contra uno por parejas en tres fases: primero el defensor solo acompaña y estorba sin robar, colocándose entre el balón y la banda de enfrente; después ya puede robar, pero solo con el pie más cercano y sin entrar por delante; y al final el conductor tiene quince segundos para cruzar una línea con el balón controlado.
Objetivo
Defender sin tirarse al suelo ni entrar al balón: aprender a acompañar, cerrar el camino y esperar el error, que es lo que de verdad recupera balones.
Cómo se juega6
Colocación
Parejas repartidas por media pista, con tres pasos libres entre pareja y pareja y todas orientadas en el mismo sentido, de una banda a la otra. Un balón por pareja, y parejas de estatura y velocidad parecidas.
Arranque
Uno conduce el balón, caminando primero y trotando después; el otro le estorba sin robar, colocándose siempre entre el balón y la banda de enfrente, a un brazo de distancia.
Qué se puede hacer
El conductor cambia de dirección, de ritmo y de pie cuantas veces quiera y puede proteger el balón interponiendo el cuerpo. El defensor acompaña de lado, sin cruzarse por delante y sin tocar al compañero. Se cambian los papeles cada cuarenta segundos.
Qué pasa cuando se abre el robo
Pasados dos minutos el defensor ya puede robar, pero solo con el pie más cercano al balón y sin entrar por delante ni barrer. Si roba, cambian los papeles en el sitio y siguen sin parar.
Cómo termina
En la última fase se marcan dos líneas separadas diez pasos. El conductor gana si cruza la de enfrente con el balón controlado y el defensor gana si roba o si pasan quince segundos. Tres intentos cada uno y se cambia de pareja.
Reinicio
Se cambia de pareja y se repite la última fase conduciendo con el pie no dominante.
Variantes3
Se juega solo la última fase, encadenando intentos de quince segundos con diez de descanso. El conductor sale ya trotando y el defensor arranca a un paso, no a un brazo. Siguen prohibidos la entrada por delante y el barrido.
Cada dos parejas forman un dos contra dos en un pasillo de quince pasos, con las mismas prohibiciones. Aparece el pase como salida y el defensor tiene que decidir a quién cierra, que es el paso natural desde el uno contra uno.
El defensor acompaña con las manos a la espalda y sin poder robar en ningún momento, solo cerrando el camino con el cuerpo. Se quita el nerviosismo de la pierna y se ve enseguida quién sabe colocarse.
Qué se trabaja
Seguridad3
El defensor acompaña por el lado y a la altura del hombro: el que se cruza por delante de alguien que conduce a velocidad se lleva la rodilla en el muslo.
En la fase final los dos van a tope hacia la misma línea: se frena antes de los conos y no se disputa el balón encima de la línea.
Con tres pasos entre parejas, el conductor mira hacia dónde gira antes de cambiar de dirección: el estorbo del duelo vecino está justo ahí y no le ve venir.
Consejos para el profesor2
Cuenta los últimos cinco segundos en voz alta en la fase final; sin esa cuenta el conductor no arriesga y no cruza nunca.
En la fase de robar exige el pie más cercano: cruzando el pie de lejos el contacto va directo al tobillo del otro.
Adaptaciones NEE4
Visual
Se juega en un pasillo delimitado con conos altos que puede tocar, con balón sonoro, y el defensor va cantando dónde está para que el conductor lo sitúe por el oído;
Auditiva
Los cambios de fase y de papel se dan levantando el brazo y con un cartel, no con silbato, y el compañero avisa del cambio con un toque en el hombro.
Movilidad reducida
Hace de conductor en un pasillo más corto y con el defensor obligado a mantener dos brazos de distancia, y de defensor con la regla de que basta con tocar el balón para que cuente como robo;
Cognitiva o de atención
Se hace solo la primera fase durante toda la sesión, con un compañero fijo, y se le dice en voz alta la única consigna del defensor: quedarse siempre entre el balón y la banda de enfrente.
Errores frecuentes
- Saltarse la fase de acompañar sin robar: el defensor entra a la pierna desde el primer segundo y no aprende a colocarse.
- Emparejar por amistad y no por velocidad parecida: si uno corre mucho más, no hay estorbo ni hay conducción.
- Orientar las parejas hacia bandas distintas: los duelos avanzan en sentidos contrarios y se cruzan a media pista.