El gavilán roba balones
Descripción
Conducción con oposición. Todo el grupo cruza una zona ancha conduciendo un balón con el pie mientras dos gavilanes, que van sin balón, intentan sacar balones fuera de las líneas laterales. Quien pierde el suyo no se sienta: se pone peto y pasa a ser gavilán en la ronda siguiente.
Objetivo
Llevar el balón cerca del pie y levantar la cabeza para ver por dónde viene el que quiere quitártelo.
Cómo se juega6
Colocación
Se marca con conos bajos una zona ancha de unos veinte metros de largo. Todo el grupo se coloca en fila a lo largo de una de las líneas cortas, cada uno con su balón parado en el pie. Dos alumnos se ponen peto y se quedan sin balón dentro de la zona: son los gavilanes.
Arranque
A la señal del docente cruzan todos a la vez, conduciendo su balón hasta la línea de enfrente. Todos van en el mismo sentido: nadie vuelve en dirección contraria mientras dura el cruce.
Qué se puede hacer
El que conduce puede cambiar de dirección, frenar y esperar, pero no coger el balón con la mano ni pegarle un patadón hacia adelante para salir del apuro. El gavilán solo juega el balón, con el pie y por el suelo, y su objetivo es empujarlo fuera de una línea lateral; nunca toca al compañero.
Qué pasa cuando un gavilán saca un balón
El dueño de ese balón se pone peto y pasa a ser gavilán en el cruce siguiente. El balón que ha salido se queda fuera hasta que el docente pare la ronda. Nadie se sienta ni sale del juego: se cambia de papel y se sigue corriendo.
Cómo termina
Se cruza ocho o diez veces, saliendo cada vez desde la línea a la que se acaba de llegar. La partida acaba cuando hay tantos gavilanes como conductores; entonces se recogen todos los balones, se reparten de nuevo y se empieza otra con dos gavilanes distintos.
Reinicio
Se ensancha la zona dos o tres metros por cada lado y entran dos gavilanes más de golpe. Con más cazadores y más sitio para esquivarlos, la ronda vuelve a durar sin apretar a nadie contra las líneas.
Variantes3
Parada con la planta
Al llegar a la línea de enfrente hay que parar el balón con la planta del pie y dejarlo quieto sobre la raya. Si el balón se escapa de la línea, ese cruce no cuenta y se repite desde donde estaba.
Cruce por parejas
Se cruza de dos en dos con un solo balón, pasándoselo por el suelo mientras avanzan. El gavilán ya no roba del pie: intercepta el pase. Se reparte la mitad de balones y hay que hablarse para avanzar.
Gavilán andando
Los gavilanes solo pueden andar, nunca correr. Da tiempo de sobra a verlos venir, elegir hueco y decidir sin agobio, que es justo lo que atasca las primeras rondas.
Consejos para el profesor3
Empieza con dos gavilanes aunque parezca poco: en cuanto pasan de cuatro la zona se convierte en un revoltijo y ya no se conduce, se choca.
El primer cruce déjalo sin gavilanes, para que vean cuánto tarda un balón en irse solo cuando se golpea fuerte.
Y ten un cesto con cuatro o cinco balones de repuesto junto a la línea: recoger los balones que salen es lo que se come el tiempo de la sesión, y así puedes reponerlos entre ronda y ronda sin que nadie tenga que cruzar contra la marcha.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
Se le marca con cinta de carrocero una calle propia de tres metros de ancho en un lateral de la zona, más corta que el recorrido general, en la que solo puede entrar un gavilán cada vez; conduce con el pie o empuja el balón con una pica desde la silla, y cruza a la vez que el resto.
Visual
Balón con cascabel y de color muy contrastado con el suelo, un compañero fijo que corre a su lado diciendo en voz alta por dónde viene el gavilán, y los bordes de su calle marcados con cinta de carrocero o con huellas de goma pegadas al suelo, nunca con una cuerda, que es redonda y rueda bajo la zapatilla.
Auditiva
La señal de salida se da bajando el brazo además de con la voz, los gavilanes llevan siempre peto del mismo color para reconocerlos de un vistazo, y los cruces que quedan se enseñan con los dedos.
Cognitiva
El primer cruce se hace sin gavilanes, solo conduciendo hasta la línea; después entra uno solo, con una consigna única, «llega con el balón a la raya», y cuando le toque cambiar de papel se le dice en voz alta y se le da el peto en la mano.