ENTRÉNALO

El paso que se contagia

12-14 años
7 minutos
Sala o gimnasio despejado
Intensidad: Baja
20-30 participantes

Descripción

La diferencia con cualquier otra propuesta de estilo propio está en que el modelo no sale al centro: se queda donde está, la clase entera sigue bailando alrededor y solo cambia lo que hacen los pies durante ocho tiempos. Nadie está mirando a nadie porque todo el mundo se está moviendo. Ofrecerse llega tarde, cuando ya llevan cuatro minutos bailando y la vergüenza inicial se ha gastado.

Objetivo

Reproducir durante ocho tiempos una secuencia propuesta por otra persona sin interrumpir el movimiento propio ni el del grupo.

Cómo se juega6

  1. Toda la clase repartida por el espacio, todos mirando hacia el mismo lado de la sala, cada uno con su sitio.

  2. Durante los cuatro primeros minutos se baila con un movimiento cómodo y propio, sin consignas y sin que nadie proponga nada.

  3. A partir del cuarto minuto, quien quiera levanta la mano desde su sitio y sostiene una secuencia breve y repetible.

  4. Los demás copian lo que ven mientras duran ocho tiempos; al noveno, cada uno recupera lo que estaba bailando.

  5. Nadie sale al centro y nadie señala a quien tiene que proponer: si en una tanda no se ofrece nadie, se sigue bailando.

  6. Se recogen cuatro o cinco propuestas y se cierra bailando todos a la vez con la que más haya gustado, sin decir de quién era.

Variantes3

Dos a la vez

Dos personas levantan la mano al mismo tiempo y la clase se reparte: cada mitad sigue a la más cercana.

El paso que crece

Cada propuesta nueva se encadena a la anterior, de modo que al final la clase baila una frase construida entre varios.

De espaldas

Toda la clase se coloca de espaldas al frente habitual, con lo que quien propone ni siquiera es visible desde delante.

Qué se trabaja

Movimiento sobre estructuras rítmicas

Seguridad3

Proponer es voluntario y no se pide a nadie por su nombre; tampoco decide el grupo quién propone.

No se exige a nadie el mismo recorrido articular ni la misma amplitud que quien propone.

Cada persona baila dentro de su sitio, con un brazo largo de separación, y no se dan saltos ni giros rápidos.

Consejos para el profesor3

  1. Los cuatro minutos iniciales sin propuestas no son relleno: son la condición para que después haya voluntarios. Si los recortas, no se ofrece nadie.

  2. Baila tú también y no dejes de bailar mientras alguien propone. Si te paras a mirar, la clase se para contigo y el modelo queda solo.

  3. No comentes las propuestas ni digas cuál es mejor. En cuanto valoras una, la siguiente tanda se queda sin voluntarios.

Adaptaciones NEE4

Visual

Las propuestas se describen brevemente en voz alta al hacerlas, y quien lo necesite se coloca cerca de quien propone para verlo de cerca.

Auditiva

El pulso se ve en un brazo visible desde toda la sala y el momento de la propuesta se marca con una tarjeta levantada.

Movilidad reducida

Cada persona reproduce la propuesta con la parte del cuerpo que tenga disponible, conservando la duración de los ocho tiempos.

Cognitiva o de atención

Se acuerda que las propuestas tengan como mucho dos movimientos, y quien reproduce puede quedarse con uno de los dos.

Errores frecuentes

  • Abrir las propuestas en el primer minuto, cuando todavía no se ha bailado lo suficiente y nadie se ofrece.
  • Proponer secuencias larguísimas que el grupo no puede seguir en ocho tiempos.
  • Que la clase deje de bailar para mirar a quien propone, que es exactamente lo que convierte esto en una exposición.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Ritmo y danza

Pulso que crece

Con dos capas ya hay lío: en cuanto la otra mitad entra a contratiempo, la mano se va detrás de lo que suena más fuerte y el corro se junta en una sola cosa. Por eso aquí se monta de dos en dos, en el sitio y sin moverse, y sostener el patrón caminando se deja para más adelante. En los seis minutos no pisa nadie el interior del corro.

12-14 años · 6 min

Ritmo y danza

Ocho pasos y foto

Para la clase entera de golpe, así que no hay a quién mirar ni de quién reírse y la postura sale sin negociarla. Ocho consignas seguidas mandan a la clase a rincones de la pista que en una hora normal no pisa nadie, y en seis minutos el grupo está caliente y contando.

12-14 años · 6 min

Ritmo y danza

Bloques que cambian

¿Qué se rompe primero cuando cambia la formación? Las rodillas: el grupo camina hacia su sitio nuevo y por el camino se olvida de rebotar. Dirige alguien metido dentro de la fila de delante y de espaldas, así que la clase ve una espalda en vez de una cara y el rebote de hip hop entra sin que nadie se sienta expuesto.

12-14 años · 7 min

Ritmo y danza

Máquina de cinco engranajes

Cinco personas moviéndose en paralelo todavía no son una máquina, y el equipo tarda un rato en descubrir que las piezas tienen que tocarse o responderse para que aquello encaje. Las cinco funcionan a la vez, de modo que ninguna actúa delante de las demás. Al cambiar el tempo en la fase final se ve enseguida cuál se había aprendido de memoria y cuál escucha.

12-14 años · 18 min

Ritmo y danza

Recorridos cruzados

Con la pista para él solo, un equipo se aprende su trayectoria en dos pasadas y parece que está todo hecho. Con otros cuatro grupos dentro y las líneas cortándose en el centro aparece el que iba siguiendo al de delante, porque en cuanto lo pierde de vista se queda parado.

12-14 años · 18 min

Ritmo y danza

El montaje de las cinco frases

Inventar ocho tiempos lo despacha cualquier equipo en cinco minutos; aprenderse los cuarenta de los demás y colocarlos en un orden que funcione ocupa el resto de la sesión. Cada frase se enseña desde delante y de espaldas, de manera que la clase la baila en lugar de mirarla, y el montaje sale o no sale según lo bien que se hayan escuchado.

12-14 años · 18 min

Ritmo y danza

Paso base y evoluciones

Los pies del docente se ven desde cualquier punto del corro cuando enseña metido dentro, y con eso el paso entra en cuatro minutos. Lo que se trabaja luego es sostenerlo mientras la figura cambia de forma, que es cosa distinta: la cadena estira, la serpiente gira y el caracol aprieta. Nadie tiene pareja asignada y quien no quiere dar la mano se engancha por un pañuelo.

12-14 años · 18 min

Ritmo y danza

La fila que dibuja

El guía manda de espaldas y sin que nadie le mire la cara, que en primero suele ser la única forma de que alguien mande. Como el relevo llega a los treinta y dos tiempos, el turno dura poco más de veinte segundos y pasan todos sin que la cosa se note. Al final las hileras se enganchan en una sola serpiente que acaba cerrándose sobre sí misma.

12-14 años · 18 min

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