Pulso que crece
Descripción
Con dos capas ya hay lío: en cuanto la otra mitad entra a contratiempo, la mano se va detrás de lo que suena más fuerte y el corro se junta en una sola cosa. Por eso aquí se monta de dos en dos, en el sitio y sin moverse, y sostener el patrón caminando se deja para más adelante. En los seis minutos no pisa nadie el interior del corro.
Objetivo
Sostener una capa de percusión corporal propia mientras la otra mitad del grupo mantiene la suya.
Cómo se juega7
El grupo forma un círculo único. El docente marca un pulso de cuatro tiempos con palmadas y la clase lo devuelve durante cuatro compases, unos cuarenta segundos.
Los tres timbres se aprenden de uno en uno y con toda la clase a la vez, medio minuto cada uno: palmada, muslos y pisada. Nadie lleva dos timbres al mismo tiempo en ningún momento de la ficha.
El corro se parte en dos mitades por el punto marcado con tiza y por el punto opuesto del círculo.
La mitad de la derecha lleva la pisada sobre cada pulso y la de la izquierda palmea a contratiempo. Las dos capas se sostienen dieciséis tiempos, se intercambian los papeles y se repite: minuto y medio en total.
El corro se reparte en cuatro cuartos, que proponen por turno un sonido corporal desde su sitio mientras el resto lo devuelve. Propone el grupo entero, nunca un alumno señalado.
El cierre son treinta segundos con las dos capas sonando y el docente en silencio.
Nadie entra en el interior del corro en toda la actividad.
Variantes3
Se sube el pulso diez pulsaciones en cada repetición y se comprueba hasta dónde aguantan las dos capas sin fundirse en una.
Se apaga la pista y las dos mitades sostienen el pulso solas, con la pisada como única referencia.
Cada mitad cierra los ojos durante ocho tiempos y al abrirlos comprueba si sigue encajando con la otra.
Qué se trabaja
Seguridad3
Las pisadas se hacen sin salto y con el calzado atado.
Cada uno suena sobre su propio cuerpo y el corro guarda un brazo de separación: ninguna palmada alcanza al de al lado.
Ninguna variante saca a nadie de su sitio ni añade saltos.
Consejos para el profesor3
Colócate dentro del círculo y ve girando: desde fuera no distingues quién ha dejado de marcar.
Si el pulso se dispara, deja de sonar tú y baja los brazos. El grupo se recoloca solo en dos compases, mejor que si gritas el conteo.
Arranca el reparto por la mitad que lleva la pisada, que es la que sostiene. Si empiezas por el contratiempo, no hay contra qué llevarlo y no sale.
Adaptaciones NEE4
Visual
La secuencia se dice en voz alta antes de sonar y los dos compañeros de al lado avisan del cambio de papel con un toque en el hombro.
Auditiva
Sitio en la mitad de la pisada, que se percibe por el suelo, y pulso marcado por el docente con el brazo en cada tiempo fuerte.
Movilidad reducida
Los tres timbres se llevan con palmas, pecho y voz, sentado si hace falta, y la pisada se cambia por un golpe en el muslo sin salir del reparto ni de la mitad que toque.
Cognitiva o de atención
Se entra con un timbre solo y la segunda capa no llega hasta que ese sale sin pensarlo. Un compañero de referencia enfrente sirve de modelo durante toda la actividad.
Errores frecuentes
- Montar las dos capas antes de que los tres timbres suenen limpios por separado.
- La mitad del contratiempo acaba pegada al pulso de la otra y las dos capas se convierten en una.
- El docente suena más fuerte que la clase y nadie llega a oírse a sí mismo.