Descripción
Por parejas, espalda con espalda y con una pelota sujeta entre las dos espaldas a la altura de los omóplatos. Sin usar las manos y sin dejarla caer, la pareja tiene que hacer que la pelota baje recorriendo toda la espalda hasta los tobillos y vuelva a subir. Solo sale si los dos flexionan las rodillas a la vez y a la misma velocidad, hablando todo el rato.
Objetivo
Ajustar el propio movimiento al del compañero para que un objeto sujeto entre los dos no se caiga, y bajar flexionando las rodillas en vez de doblar la espalda.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Bajada lenta a la cuenta: La bajada y la subida duran ocho tiempos contados en voz alta por el docente, y hay que llegar abajo justo en el ocho. Obliga a repartir el esfuerzo en toda la flexión, que es donde se rompe la coordinación. Otra organización — Traslado por equipos: Cuatro parejas por equipo. Cada pareja recorre andando cinco metros de lado, nunca corriendo, con la pelota entre las espaldas y se la entrega a la siguiente pareja, colocándola con las manos antes de arrancar. Aparece el desplazamiento coordinado, que sin compañero no existe. Más fácil — Solo hasta la cintura y con pelota grande: Se usa una pelota gigante, que se agarra sola entre las dos espaldas, y el recorrido llega solo hasta la cintura. Se consigue el ajuste entre los dos sin la parte más exigente de piernas.
Consejos para el Profesor
Empareja por estatura antes de repartir pelotas: dos alumnos con veinte centímetros de diferencia no encuentran la pelota en ninguna altura y abandonan en un minuto. Lo que hace que salga es hablar, así que exige la voz desde el primer intento y para la actividad si la clase se queda en silencio. Doce parejas trabajan a la vez y nadie espera, pero seis u ocho bajadas seguidas queman los cuádriceps: mete una pausa de treinta segundos a la mitad y aprovecha para preguntar cómo lo están resolviendo.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: hace pareja con un compañero de altura parecida y trabajan el tramo alto del recorrido, de la nuca a la cintura, desde sentados en dos sillas juntas espalda con espalda o de pie sin bajar; el reto, el móvil y la comunicación son exactamente los mismos, solo cambia el recorrido. Visual: se anuncia en voz alta cada tramo («bajamos», «cintura», «rodillas», «paramos») y la referencia es el contacto continuo de las dos espaldas, que no se pierde en ningún momento; no se marca nada en el suelo ni se colocan objetos alrededor de la pareja. Auditiva: la pareja pacta antes un código de toques con la mano en el costado del compañero, un toque para bajar y dos para parar, y el docente da las señales generales con el brazo en alto. Cognitiva: empieza con la pelota gigante y solo el tramo de la espalda, con el docente contando en voz alta a su lado, y añade tramo cuando le salga; nunca se le cambia la tarea, solo la longitud del recorrido.