ENTRÉNALO
Ilustración de una clase de Educación Física con niños de 10-11 años: después de cada serie cada uno dice su color, y al final se comprueba si el color coincidía con el pulso.

El semáforo del esfuerzo

11-13 años
11 minutos
10-32 participantes

Descripción

Poner nombre al esfuerzo percibido con una escala de tres colores y contrastarlo con el pulso. El grupo trabaja en gran grupo con parejas de control, nadie queda eliminado y se cierra bajando pulsaciones.

Objetivo

Aprender a reconocer el propio nivel de esfuerzo sin depender de un aparato.

Cómo se juega6

  1. El grupo entero en un circuito de cien metros marcado con conos, en parejas: uno hace y el otro anota; si sobra alguien, entra en un trío y se turnan los tres.

  2. Se acuerda el semáforo

    Verde es «puedo hablar sin problema», ámbar «hablo entrecortado» y rojo «no puedo hablar».

  3. Se hacen tres series de un minuto y medio, la primera suave, la segunda media y la tercera fuerte, con un minuto entre ellas.

  4. Al acabar cada serie, quien corre dice su color y su pareja lo anota junto con el pulso de quince segundos.

  5. El color lo dice quien corre y no se discute

    Es su percepción, y de eso trata la sesión.

  6. Se cambian los papeles y al final cada pareja mira si el color y el pulso subieron a la vez o no.

Variantes2

Apoyo

Dos series en vez de tres, suave y fuerte.

Progresión

Añadir una cuarta serie y pedir que se prediga el color antes de correrla.

Qué se trabaja

Autoevaluación de la condición física

Seguridad2

El ritmo de cada serie lo pone cada uno: rojo no significa hasta no poder más.

Quien note mareo o pinchazo para y avisa.

Consejos para el profesor2

  1. La prueba del habla es la que mejor funciona a esta edad: que hablen de verdad para comprobarlo.

  2. Si el color y el pulso no coinciden, eso es el aprendizaje, no un error.

Adaptaciones NEE4

Visual

El circuito se marca con conos altos y una cuerda por el borde interior que puede seguir con la mano, y corre acompañado de su pareja.

Auditiva

El principio y el final de cada serie se marcan con el brazo en alto, y los tres colores del semáforo están en cartulinas que se levantan a la vista.

Movilidad reducida

Hace las tres series andando deprisa, con las mismas tres intensidades y las mismas pausas, y dice su color igual que los demás.

Cognitiva o de atención

Si no encuentra el pulso usa solo el color y lo compara con la sensación de la serie anterior, con las tres cartulinas delante.

Errores frecuentes

  • Corregirle a alguien el color que ha dicho.
  • Empezar por la serie fuerte, que deja el resto sin referencia.
  • Saltarse el minuto de pausa entre series.

Para imprimir y llevar a clase

El semáforo del esfuerzo, material para imprimir 1

Otros juegos que encajan en la misma sesión

El pulso en la mano

Cada uno localiza su pulso en la muñeca o en el cuello con dos dedos y cuenta mientras el maestro cronometra. Las tres medidas se anotan en la misma tarjeta, y al final cada uno compara sus tres números y dice cuál esperaba mayor.

8-11 años · 8 min

Suave, medio, fuerte

El grupo se reparte por el espacio delimitado y el docente anuncia el ritmo: primero suave, después medio y por último fuerte. En cada ronda todos corren durante un minuto, ajustando su propio ritmo a la indicación. Al parar, cada persona señala en un cartel «suave», «medio» o «fuerte» para describir el esfuerzo que ha sentido y compararlo con el que se había pedido. No hay una respuesta correcta ni se corrige la elección de los demás. Entre una ronda y la siguiente se camina durante treinta segundos. La actividad termina después de probar los tres ritmos y señalar el esfuerzo de la última ronda.

8-11 años · 10 min

Cuánto tarda en bajar

Lo interesante no es cuánto sube el pulso sino cuánto tarda en bajar, que es lo que cambia cuando alguien está en forma. Cada uno anota su tiempo de recuperación y lo compara con el suyo de otro día, nunca con el de los demás.

9-11 años · 8 min

Las señales del cuerpo

El grupo corre suave durante dos minutos y después se reparte por cuatro puestos señalizados: respiración, sudor, calor y latido del corazón. A cada señal cambia de puesto. En cada uno, cada persona observa su cuerpo y marca en su tarjeta si nota esa señal mucho, poco o nada, sin comentar las respuestas todavía. Cuando todos han pasado por los cuatro puestos, se comparte lo observado y se hace un recuento a mano alzada para saber qué señales ha notado más gente.

9-11 años · 10 min

Antes y después

Actividad individual para comparar una misma prueba antes y después de moverse. Cada participante mantiene el equilibrio sobre un pie mientras cuenta hasta veinte y anota cómo le ha ido. Después corre suavemente durante dos minutos y repite la prueba sin pausa, en las mismas condiciones. Anota si le ha costado más, igual o menos y, al terminar, el grupo comenta lo observado sin comparar quién lo ha hecho mejor.

9-11 años · 10 min

El plato que se llena

Componer por relevos un plato equilibrado eligiendo alimentos y justificando la elección. El grupo trabaja en equipos con turnos, nadie queda eliminado y quien falla devuelve la tarjeta y releva.

10-12 años · 9 min

Esfuerzo y pausa medida

Alternar esfuerzos cortos con pausas de distinta duración y comparar cómo se responde a cada una. El grupo trabaja en parejas con turnos, nadie queda eliminado y cada uno lleva su propio registro.

10-12 años · 10 min

Mi marca de hoy

Registrar el propio resultado en cuatro pruebas sencillas para tener un punto de partida. El grupo trabaja en parejas por estación, nadie queda eliminado y no se comparan resultados entre alumnos.

11-13 años · 12 min

Monta la sesión con El semáforo del esfuerzo

Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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