Descripción
Es el pilla-pilla de siempre. Uno la liga y persigue a los demás; para pillar toca con la mano abierta y dice «¡tula!». El tocado pasa a pillar al momento y el que pillaba se une a los que huyen.
Objetivo
Desarrollar el desplazamiento, el cambio de dirección y la velocidad de reacción en un juego de persecución sin contacto brusco, respetando la norma y el turno.
Cómo se juega5
El profesor elige a uno que la liga; los demás se reparten por el espacio.
A la señal, el que la liga persigue a los demás, que huyen sin empujar, agarrar ni bloquear.
Para pillar, toca con la mano abierta y dice «¡tula!».
El tocado la liga al momento y el que pillaba pasa a huir. Nadie queda eliminado.
El juego sigue sin parar hasta que el profesor lo acaba. Para que vaya más rápido o más despacio, el profesor encoge o agranda el espacio.
Variantes2
Las líneas pintadas de la pista son casa: quien está encima no puede ser pillado, pero solo puede quedarse en ella tres segundos.
Al que pillan se queda quieto en una postura hasta que un compañero lo libera con un toque.
Qué se trabaja
Seguridad3
Pide que el toque sea con la mano abierta en la espalda o el brazo, nunca en la cabeza ni tirando de la camiseta.
Como el tocado la liga al momento, los dos están pegados: pide que el que acaba de pillar se aparte antes de seguir jugando.
Si encoges el espacio para acelerar el juego, recórtalo por el lado contrario a la pared, para que nadie huya de espaldas hacia el muro.
Consejos para el profesor2
Que el perseguidor lleve un peto en la mano y lo entregue al pillar: se ve desde lejos quién la queda.
Si un alumno se la queda dos veces seguidas, cambia tú el espacio o el modo de desplazarse antes de que se hunda.
Adaptaciones NEE4
Visual
Corre con un compañero-guía a su lado que le avisa, el perseguidor va cantando "¡tula!" de forma continua para poder ser localizado, y la zona se delimita con conos altos que el guía le señala al acercarse.
Auditiva
El perseguidor se identifica siempre con un peto o un pañuelo en la mano y no solo con la palabra "¡tula!", y el inicio y el final se dan con el brazo del docente, colocado donde se le vea.
Movilidad reducida
Se juega con la norma de que no se pilla dentro de un metro, que iguala la persecución para todos, y cuando le toca perseguir a él se reduce la zona con conos para que todo el grupo esté a su alcance;
Cognitiva o de atención
Perseguidor siempre con peto visible, zona pequeña y grupos de ocho;
Errores frecuentes
- No reducir el espacio cuando el perseguidor no llega: la ficha te da ese mando y es lo único que arregla el juego.
- Permitir la devolución inmediata del toque: se lo cambian una y otra vez y el juego se queda entre dos alumnos.
- Aceptar el toque sin decir '¡tula!': nadie sabe quién la queda ahora y acaban corriendo tres perseguidores a la vez.