Descripción
El grupo se reparte en dos círculos, con un puesto marcado en el suelo por alumno y una tarjeta en cada puesto con el dibujo de un animal y su postura: el flamenco a la pata coja, el oso a cuatro patas, la serpiente tumbada, el mono en cuclillas. Cada uno adopta la postura de su tarjeta mientras el profesor cuenta hasta cinco; a la señal todos cambian de puesto y adoptan la nueva.
Objetivo
Adoptar posturas muy distintas entre sí y sostenerlas unos segundos, notando qué parte del cuerpo aguanta en cada una.
Cómo se juega6
Colocación
El grupo en dos círculos de tamaño parecido, bien separados entre sí y colocados de forma que el maestro pueda ponerse en medio y ver los dos. Un puesto por alumno, marcado siempre en plano: una huella de goma, un plato marcador, una cruz de cinta de carrocero o un aspa de tiza. Aros no, que aquí se apoyan manos, rodillas y cuerpo justo encima de la marca. En cada puesto, una tarjeta con el dibujo de un animal y su postura: el flamenco a la pata coja, el oso a cuatro patas, la serpiente tumbada, el mono en cuclillas.
Arranque
Cada uno se coloca en un puesto, mira su tarjeta y adopta esa postura. Se aguanta mientras el maestro cuenta hasta cinco en alto para los dos círculos a la vez.
Qué se puede hacer
Se copia la postura del dibujo como cada uno pueda, no tiene que salir igual. Si una postura molesta, se hace la versión fácil, que va dibujada en el reverso de la tarjeta. No se toca al vecino ni se le cambia la tarjeta.
Qué pasa cuando suena la señal
Todos se levantan y se cambian de puesto andando, por fuera de su círculo y todos en el mismo sentido, y adoptan la postura del puesto nuevo.
Cómo se complica
Se cambia de dos en dos puestos; o se cambia en sentido contrario, avisando antes y todos a la vez; o antes de levantarse hay que decir en alto qué parte del cuerpo está aguantando el peso en esa postura.
Reinicio
Si el círculo se descoloca y ya nadie sabe cuál es su puesto, se para, cada uno se sienta en la marca que tenga más cerca y se vuelve a empezar contando los puestos en alto de uno en uno.
Variantes3
Más difícil — el maestro canta un animal y cada uno anda hasta el puesto libre de ese animal que le pille más cerca, siempre en el sentido de giro de siempre; si al llegar ya hay alguien dentro, no se disputa: se sigue andando hasta el siguiente. Con doce puestos y cuatro animales hay tres de cada por círculo, así que casi nadie se queda parado y hay que leer el dibujo deprisa sin dejar de andar.
uno hace la postura y el otro la comprueba con la tarjeta en la mano, y en cada cambio se intercambian el papel.
Más fácil — solo cuatro animales repetidos por todo el círculo, de forma que el cambio de puesto casi siempre cae en una postura ya conocida.
Qué se trabaja
Seguridad3
La tarjeta se deja fuera de la marca cuando la postura apoya manos o rodillas: una lámina plastificada bajo la palma o el pie resbala como el hielo.
El que está tumbado o a cuatro patas se queda dentro de su marca y con la cabeza hacia el centro; los que cambian de puesto pasan por fuera, sin pisar entre los cuerpos.
De la postura del flamenco se sale apoyando el otro pie, no de un salto, y no se cambia de puesto hasta que todos han apoyado los dos pies.
Consejos para el profesor2
Manda el cambio de puesto siempre en el mismo sentido; si cada uno elige, dos van al mismo sitio y chocan.
Baraja las tarjetas entre rondas en vez de mover a los niños: cambiarlos de círculo cuesta cinco minutos.
Adaptaciones NEE3
Visual
La tarjeta se le cuenta en alto y el vecino de puesto le describe la postura;
Movilidad reducida
Cada tarjeta lleva dibujada en el reverso una versión sentada o solo de brazos de ese animal (el flamenco es un brazo arriba y el otro pegado al cuerpo), y el cambio de puesto se hace sin prisa, esperando el grupo a que estén todos colocados; Nunca se ata ni se sujeta nada a la silla.
Cognitiva o de atención
Se empieza con tres animales y el círculo más pequeño, se avisa antes de cada cambio, y quien necesite un sitio fijo se queda en el mismo puesto y lo que cambia es la tarjeta.
Errores frecuentes
- Marcar los puestos con aros: aquí se apoyan manos y rodillas justo encima y el aro escapa bajo el peso.
- Colocar los dos círculos donde no se vean a la vez: la mitad del grupo deja de adoptar la postura en cuanto te giras.
- Aguantar el flamenco a la pata coja tanto como la serpiente tumbada: uno se cae mucho antes y desanima.
