Formamos un trenecito
Descripción
Grupos de cuatro o cinco niños puestos uno detrás de otro forman un tren, con las manos en los hombros del de delante. El tren anda por la sala y, cuando el maestro anuncia una parada, todos saludan a la vez hacia el lado que se les diga antes de volver a arrancar.
Objetivo
Andar acompasado con el grupo sin empujar ni tirar, y saludar todos hacia el mismo lado a la vez.
Cómo se juega6
Colocación
Grupos de cuatro o cinco en hilera, cada uno con las manos apoyadas —no agarradas— en los hombros del de delante. Los trenes empiezan bien separados entre sí.
Arranque
El maestro hace de primer maquinista de uno de los trenes y todos arrancan a la vez, andando despacio por la sala.
Qué se puede hacer
Andar siguiendo al de delante sin adelantar, sin empujar y sin tirar. El tren va siempre andando, nunca corriendo, y gira despacio y con curva ancha.
Qué pasa cuando se llega a una estación
El maestro dice «estación» y todos los trenes se paran; entonces dice un lado —«saludamos por la derecha»— y todos saludan a la vez con esa mano hacia ese lado.
Cómo termina
En la última estación se baja todo el mundo del tren, se sueltan las manos y se camina despacio hasta el sitio de la asamblea.
Reinicio
Se cambia el maquinista de cada tren —el último pasa a ser el primero andando por fuera— y se vuelve a arrancar con estaciones nuevas.
Variantes3
Cambia la locomotora
En cada estación, el último vagón se suelta, anda por fuera del tren hasta la cabeza y pasa a ser la locomotora. El tren tiene que esperar quieto y volver a colocarse antes de arrancar.
Trenes de dos
En vez de grupos de cinco, parejas andando una detrás de otra, con la mano apoyada en el hombro igual que en el tren largo. Hay el doble de trenes, mucho más espacio entre ellos y desaparecen los tirones de la fila larga.
Sin tocarse
Cada vagón anda detrás del anterior sin agarrarse a nadie, con las manos en sus propios hombros. Se aprende a ir todos al mismo paso antes de meter el contacto, y ya no hay caídas en cadena.
Consejos para el profesor5
El tren se rompe siempre por el mismo sitio: cuando la locomotora acelera.
Ponte tú de maquinista el primer día y anda exageradamente despacio; el ritmo lo copian.
Cinco vagones es el máximo real a esta edad, y a los tres años mejor tres.
Si un tren se descarrila una y otra vez, no insistas: pásalo a trenes de dos, que trabaja lo mismo y se sostiene solo.
Las estaciones son lo que les engancha, así que anúncialas con voz de megafonía y ponles nombre.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
Va de locomotora, que es el sitio donde nadie empuja por detrás y donde se marca el ritmo de todo el tren; si se desplaza con silla o con apoyo, el tren se ajusta a su paso y los demás ponen las manos en el respaldo o simplemente andan detrás sin tocar.
Visual
Va de segundo vagón, justo detrás del maestro o de un compañero que le avisa en voz alta de cada giro y de cada parada; las estaciones se cantan en voz alta y no se marca nada en el suelo, porque el recorrido es libre y una marca suelta bajo el pie es justo lo que aquí sobra.
Auditiva
La señal de parada se da levantando el brazo además de con la voz, y el lado del saludo se enseña señalándolo con la mano; se coloca de vagón con vista despejada hacia el maestro.
Cognitiva
Se empieza con la variante sin tocarse y trenes de dos, con una sola estación siempre en el mismo sitio y saludando siempre por el mismo lado hasta que la parada se entienda.