Descripción
Cada grupo tiene su rincón, bien separado y con sitio de sobra alrededor, porque en la explosión se abre todo a la vez. Primero se enseña el fuego artificial básico, todos a la vez y sin hablar, con sus cuatro fases: mecha, subida, explosión y caída. Después cada grupo inventa con el cuerpo su propia tanda y la enseña a la clase, con las cintas de colores.
Objetivo
Modular el tono muscular pasando del cuerpo recogido a la extensión máxima y de ahí a la descarga, controlando cada tramo en lugar de dejarse caer.
Cómo se juega6
Colocación
Con 25, cinco grupos de cinco, cada uno en su rincón del espacio, bien separados y con sitio de sobra alrededor, porque en la explosión se abre todo a la vez. Una caja con las cintas de colores en el centro, para repartir al final de la explicación.
Arranque
Se enseña primero el fuego artificial básico, todos a la vez y sin hablar. Cuatro fases: agachados y recogidos, que es la mecha; subida lenta poniéndose de pie con los brazos estirados hacia arriba, que es el cohete; apertura de brazos y piernas quieta dos segundos, que es la explosión; y bajada lenta y controlada hasta quedar agachados, que son las chispas que caen.
Qué se puede hacer
Se cambia lo que se quiera, la velocidad de la subida, la forma de la explosión, si el fuego es de uno solo o de todo el grupo a la vez, si suena o va en silencio. Pero la subida y la bajada son siempre lentas y controladas: no hay saltos desde bancos ni plintos, no hay caídas dejándose ir al suelo y nadie se sube encima de nadie ni carga con el peso de un compañero.
Qué pasa cuando cada grupo ha ensayado
Se enseña. El grupo hace su tanda de tres fuegos seguidos y el resto mira sentado y en silencio. No se aplaude durante, se aplaude al final y a todos igual. No se comenta ningún fuego con un «ese está mal».
Cómo se complica
Se pide que los tres fuegos del grupo sean distintos entre sí, uno lento y bajo, otro rápido y alto, otro en cascada; que se encadenen sin parar entre ellos, de modo que la última chispa de uno sea la mecha del siguiente; y que la tanda entera salga en silencio absoluto, sin contar y sin hablar, lo que obliga a mirarse.
Reinicio
Si un grupo se atasca y no le sale nada, se le da una imagen concreta —la palmera, la cascada, la traca— y se le pide que la haga primero uno solo del grupo y que los demás la copien tal cual. A partir de ahí el ensayo vuelve a arrancar solo, sin necesidad de comparar su fuego con el de nadie.
Variantes3
Más difícil — la tanda entera se hace a cámara lenta, sin música y sin ningún sonido, sosteniendo la explosión cinco segundos y tardando diez en bajar. Sigue sin haber saltos ni caídas al suelo: lo difícil aquí es aguantar el tono, no lanzarse.
Otra organización — toda la clase monta un único castillo de fuegos: cada grupo entra por turno y se encadena con el anterior, y el maestro va nombrando en voz alta qué grupo explota ahora.
Más fácil — se hace el fuego artificial básico todos a la vez copiando al maestro, sin inventar nada, y se repite varias veces cambiando una sola cosa cada vez: primero la velocidad, luego la altura, luego el sonido.
Qué se trabaja
Seguridad3
La explosión se abre con un brazo libre alrededor de cada uno: si al estirar brazos y piernas se toca a alguien, el grupo se separa antes de repetir la tanda.
La caída de las chispas se hace apoyando primero una mano en el suelo y sentándose; nadie se deja caer de espaldas ni se tira de rodillas para acabar el fuego.
Las cintas se llevan cogidas por un extremo y se mueven por debajo de la altura de los hombros; no se atan a la muñeca ni al cuello y no se enrollan al brazo de otro.
Consejos para el profesor2
Marca la explosión con un golpe de pandero; sin señal común cada uno estalla cuando quiere y no se ve la tanda.
Exige dos ensayos antes de enseñarla: en el primero siempre se olvidan la caída lenta y acaban tirándose al suelo.
Adaptaciones NEE3
Visual
Se describe en voz alta cada fase antes de hacerla, se ofrece guiar por contacto en el hombro y en la muñeca pidiendo permiso primero, y el rincón del grupo se acota con huellas de goma o con cinta de carrocero rugosa pegada al suelo, nunca con una cuerda, que es redonda y rueda bajo la zapatilla.
Movilidad reducida
El fuego se hace con los segmentos disponibles y a la altura que se tenga; Desde la silla, la mecha es el cuerpo recogido hacia delante, el cohete es abrir el tronco y estirar los brazos y las chispas son soltar los brazos muy despacio, sin necesidad de bajar al suelo ni de levantarse, y sin atar ni sujetar cintas ni nada a la silla.
Cognitiva o de atención
Se dan las cuatro fases dibujadas en cuatro tarjetas para tenerlas delante durante el ensayo, se empieza copiando al maestro antes de inventar nada, y a quien le agobie salir a enseñar se le ofrece hacerlo dentro de su grupo o encargarse de dar la señal de salida a los demás.
Errores frecuentes
- Repartir las cintas antes de explicar: con la cinta en la mano nadie escucha las cuatro fases.
- Dejar los cinco grupos juntos en el centro: en la explosión se abren brazos y piernas a la vez y se golpean.
- Dar tiempo abierto para inventar: se quedan hablando y no ensayan ni una vez la secuencia entera.