Descripción
Lo difícil no es el partido, sino que nadie deje de botar en ningún momento: el pie resuelve la jugada mientras la mano sostiene un móvil que se escapa a la mínima. Por eso el campo se reduce y los equipos son cortos, y quien pierde el control tiene que recuperarlo antes de volver a intervenir en la jugada.
Objetivo
Activación general, coordinación óculo-manual y óculo-pédica, control del ritmo, percepción del bote.
Cómo se juega7
Divide la clase en dos equipos equilibrados.
Delimita un espacio rectangular con una portería en cada lado.
Cada jugador recibe una pelota que debe botar mientras se mueve.
El balón de juego se disputa como en un partido normal.
Para pasar o chutar, el jugador debe seguir botando su pelota.
Si un alumno deja de botar su pelota, debe recuperarla y retomar el bote antes de seguir jugando.
Gana el equipo que más goles marque en el tiempo establecido.
Variantes3
El bote se lleva obligatoriamente con la mano menos hábil durante toda la ronda.
Se juega con dos balones de juego a la vez, lo que obliga a repartir la mirada entre los dos.
Se marcan zonas donde el bote tiene que ir alto y otras donde tiene que ir muy bajo.
Qué se trabaja
Seguridad2
Pases controlados y receptor atento antes de cada envío.
Mantener libre la zona de lanzamiento y recogida.
Consejos para el profesor2
Cuatro contra cuatro en campos pequeños y balón de juego de color bien distinto al de los botes.
Pita falta al que chuta sin botar en vez de avisar; la regla se sostiene sola en dos minutos.
Adaptaciones NEE4
Visual
Balones sonoros y sus compañeros la avisan por su nombre: a ella solo se le pasa rodado y de frente.
Auditiva
Petos de dos colores y nadie le pasa sin que ella mire; el gol se celebra con el brazo en alto.
Movilidad reducida
Bota su pelota sobre el regazo y golpea la de juego con la mano; nadie la presiona a menos de un metro.
Cognitiva o de atención
Empieza sin la pelota de bote: primero el partido, y el bote se añade cuando el juego ya se entiende.
Errores frecuentes
- Jugar con la clase entera en un campo normal: con una pelota botando por jugador nadie ve el balón de juego.
- No exigir recuperar el bote antes de seguir: en dos minutos nadie bota y es un partido corriente.
- Usar balón de juego del mismo color y tamaño que los de botar: se confunden en cada disputa.