Guillermo Tell
Descripción
Puntería contra un blanco pequeño: un envase de yogurt vacío puesto encima de un cono, a tres metros. Cada alumno tiene su cono y sus tres pelotas, se lanza a la vez y solo se entra a recoger a la señal del docente. La manzana va siempre sobre el cono y nunca sobre nadie.
Objetivo
Ajustar la puntería y la fuerza a un blanco pequeño y bajo, y corregir el tiro después de ver dónde ha ido el anterior.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Blanco pequeño: se cambia el envase por un vaso de plástico puesto boca abajo, más bajo y más estrecho, y se tira desde la misma distancia. Obliga a afinar el tiro sin ganar velocidad. Otra organización — Por parejas: uno tira sus tres y el compañero cuenta desde la línea, a su lado y nunca junto al blanco, diciéndole si se ha ido alto, corto o a un lado; después se cambian. La zona de tiro sigue vacía hasta la señal de recogida. Más fácil — Rodando desde dos metros: el envase se pone tumbado dentro de un aro en el suelo y se derriba haciendo rodar la pelota, desde dos metros. Se quita la altura y queda la dirección.
Consejos para el Profesor
El juego se sostiene sobre la señal de recogida: si la respetas desde el primer minuto, no pasa nada en todo el curso; si la dejas caer un día, tendrás a alguien recogiendo su pelota mientras el de al lado tira. Empieza a tres metros aunque parezca poco: con el blanco lejos nadie acierta, el juego se abandona en dos minutos y luego cuesta recuperarlo. Y di en voz alta de dónde viene el nombre y por qué aquí la manzana va sobre un cono: se quedan con ello y se acabaron las ocurrencias.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: lanza desde la posición en la que esté estable, sentado o desde la silla, con la línea de tiro adelantada hasta la distancia desde la que puede derribar el blanco y con los mismos tres tiros que los demás; si le cuesta el agarre, se usa saquito en vez de pelota. Visual: cono alto y de color contrastado con el envase encima, y en el momento de la recogida se le acompaña a tocar su cono y su envase para saber exactamente dónde están; el docente le canta la dirección antes de cada tiro y el resultado después. Su línea de tiro se marca con cinta de carrocero pegada al suelo o con una alfombrilla, nunca con una cuerda tumbada, que rueda bajo el pie justo donde se planta para lanzar. Auditiva: la señal de lanzar y la de recoger se hacen con el brazo del docente, colocado siempre delante de la línea y a la vista, y los dos gestos se acuerdan y se ensayan antes de la primera tanda. Cognitiva: blanco a dos metros, las tres pelotas contadas en la mano y un solo encargo por tanda, tirar el envase, con un compañero al lado que lanza a la vez y le marca el turno.