Juntos y separados
Descripción
Juego de ocupación del espacio con música. Mientras suena, el grupo anda buscando los huecos vacíos hasta repartirse por toda la sala; cuando para, el maestro dice «juntos» y todos van andando a colocarse de pie a su alrededor. Se alterna repartirse y agruparse.
Objetivo
Notar la diferencia entre estar repartidos por todo el espacio y estar todos en un sitio, y colocarse en cada caso sin chocar.
Cómo se juega6
Colocación
Todo el grupo de pie y repartido por la zona acotada, sin agruparse. El maestro se coloca en mitad de la zona, no en un lado ni contra la pared.
Arranque
Empieza la música y todos andan buscando los huecos donde no haya nadie, de forma que no quede un trozo de sala vacío.
Qué se puede hacer
Se anda, se cambia de dirección y se busca sitio libre. Si te encuentras a alguien de frente, uno de los dos se aparta. No se corre en ningún momento.
Qué pasa cuando la música se para
El maestro levanta el brazo y dice «¡juntos!». Todos van andando hasta él y se colocan de pie a su alrededor, hombro con hombro y con las manos abajo. Cuando vuelve la música dice «¡separados!» y todos se reparten otra vez.
Cómo termina
Después de cinco o seis idas y venidas el maestro se queda en el centro, dice «juntos» por última vez y el grupo acaba sentado en corro a su alrededor. Nadie se ha quedado fuera en ningún momento.
Reinicio
El maestro cambia de sitio dentro de la zona cada vez que dice «¡juntos!», de manera que el punto de reunión no sea siempre el mismo y haya que buscarlo con la vista.
Variantes3
Juntos por parejas
Cuando la música para, el maestro dice «juntos» o «juntos de dos en dos». En el segundo caso no se va al maestro: hay que juntarse con el compañero que se tenga más cerca y quedarse los dos parados donde estén. Ya no vale seguir a la mayoría, hay que decidir.
Con aros
Cada niño lleva su aro en la mano. En «separados» lo deja en el suelo donde esté, y así se ve dibujado sobre el suelo si la sala está bien repartida o si media zona ha quedado vacía. En «juntos» se recogen todos los aros de camino y se apilan junto al maestro.
Solo separados
Se juega solo la primera mitad. Con música todos andan buscando huecos y, al parar, cada uno se queda quieto donde esté y mira si tiene a alguien pegado o si está solo. Se quita la ida al grupo, que es la parte que cuesta ordenar.
Consejos para el profesor3
Este juego se explica con el cuerpo y no con palabras: haz una ronda entera tú andando entre ellos y buscando huecos, que a los tres años «ocupar el máximo espacio» no significa nada.
Ponte tú siempre como punto de reunión, porque un cono o un aro como destino hace que se lancen y tú puedes frenarlos con la voz y con las manos.
Y música tranquila: en cuanto suena algo rápido se ponen a correr y el juego pasa a ser otra cosa.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
El maestro se coloca en el punto de reunión que le quede dentro de su recorrido y le da la señal de «juntos» un poco antes que al resto, de modo que llegue a la vez y no el último; en la fase de separados tiene una zona amplia y despejada para él. Hace lo mismo que todos: llenar el espacio y volver al grupo.
Visual
En la parte de «juntos» el maestro no se calla —le llama por su nombre y sigue hablando hasta que llega—, así el punto de reunión se localiza por el oído; en la parte de «separados» se juega en la mitad despejada de la zona y con un compañero de referencia andando a su lado. No se marca nada en el suelo.
Auditiva
La música se sustituye por un pañuelo grande de color que el maestro mueve en alto —pañuelo moviéndose, separados; pañuelo abajo y brazo levantado, juntos—, acordado y probado antes de empezar.
Cognitiva
Dos consignas y ni una más, siempre las mismas palabras y el mismo gesto, y el maestro se queda en el mismo sitio todas las rondas hasta que la ida y la vuelta salen solas.