La cuerda interminable
Descripción
Cada grupo cruza la pista por un camino que se fabrica solo: se van poniendo las cuerdas una detrás de otra y, cuando ya no quedan, el primero recoge la suya y la lleva al final. El grupo entero avanza andando por encima del camino cada vez que se añade un tramo.
Objetivo
Cruzar el espacio entre todos con un camino que hay que ir reciclando, respetando el turno y andando por encima sin salirse.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Una cuerda menos: El grupo le entrega una cuerda al docente y tiene que cruzar igual. Hay que reciclar antes y con menos margen, así que el turno se acuerda de verdad en lugar de salir solo. Se sigue andando: aquí no se corre. Otra organización — Un solo camino para toda la clase: Todas las cuerdas de la clase forman un único camino que cruza el patio. Cada grupo se ocupa de un tramo y hay que ponerse de acuerdo con el grupo vecino en el punto exacto donde se unen los dos. Deja de ser cosa de cinco y pasa a serlo de veinticinco. Más fácil — Camino marcado: Una fila de conos marca por dónde va el camino, así que la decisión de dónde poner la cuerda ya está tomada y queda el turno, el colocar bien la cuerda y el andar por encima sin salirse.
Consejos para el Profesor
El día que esto se convierte en carrera entre grupos se acabó: aparece el correr sobre cuerdas, los tirones y la cuerda lanzada en vez de colocada. Plantéalo como un reto contra el espacio —¿cuántos reciclajes necesita vuestro grupo para cruzar?— y se puede repetir tres veces intentando bajar el número. Grupos de cinco como mucho: con ocho, dos colocan y seis miran. Y la regla de que todo el grupo avance por encima del camino cada vez es lo que hace que esto se ande y no se mire.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: coloca su cuerda desde su altura y en su turno como todos —el grupo espera igual que espera al resto— y avanza en paralelo al camino, por el lado, con la misma consigna de no adelantar a nadie; el trazado se lleva por la zona lisa y sin bordillos. El contenido, que es turnarse para que el camino avance, se conserva entero. Visual: sigue el camino con el pie, que para eso es una cuerda, y coloca su tramo a partir del extremo de la anterior, que localiza con la mano; un compañero le va diciendo cuánto queda hasta la punta. Auditiva: el turno se pasa con un toque en el hombro y las señales del docente se dan con el brazo en alto; el grupo acuerda hacia dónde sigue el camino señalando con el dedo. Cognitiva: grupo de tres, camino marcado con conos y turno fijo, siempre en el mismo orden, con una tarjeta que recuerda los dos pasos: coloco y avanzo.