Descripción
Varios trenes circulan por un óvalo dibujado con tiza, cada uno detrás de su máquina y sin tocarse. La gracia está en que la velocidad no la pone el maestro sino el compañero de delante, así que hay que leer sus brazos y su chu-chu y ajustarse, sin adelantar ni cortar por dentro. Las paradas en las estaciones y el relevo de máquina en cada vuelta reparten el mando.
Objetivo
Variar dirección, velocidad, cadencia y sentido de marcha ante estímulos.
Cómo se juega6
Dibuja con tiza una vía en óvalo alrededor de la pista, con dos estaciones marcadas con conos. Trenes de cinco, separados cinco metros; si sobra alguien, se suma al tren que menos tenga.
En cada tren, el primero es la máquina y los demás son vagones, en fila, sin tocarse y con un paso de separación.
La máquina marca el ritmo con los brazos y con el sonido chu-chu: rápido, lento o parado. Los vagones copian ese ritmo exacto.
Todos los trenes van en el mismo sentido y no se adelantan. En cada estación se para diez segundos y se arranca despacio.
Si un vagón se descuelga, la máquina afloja hasta recuperarlo. Nadie se sale de la vía ni corta por dentro del óvalo.
Cinco vueltas. En cada una cambia la máquina: la que iba delante pasa al final y toma el mando el vagón siguiente.
Variantes2
Cambiar el modo de desplazamiento sin acelerar.
Incorporar una segunda zona de llegada.
Qué se trabaja
Seguridad3
El cambio de dirección se hace apoyando todo el pie, no de puntillas.
Deja espacio de frenado antes de cualquier línea o pared.
Detén la actividad si el suelo está resbaladizo.
Consejos para el profesor2
Anuncia el cambio con un segundo de margen al principio.
Baja la velocidad y sube la frecuencia de cambios: se trabaja más y se choca menos.
Adaptaciones NEE4
Visual
Va detrás de la máquina, agarrada a sus hombros, y la máquina nombra las curvas y los cambios de ritmo.
Auditiva
La máquina lleva un pañuelo en la mano: arriba acelerar, abajo frenar. Se ensaya antes de arrancar.
Movilidad reducida
Hace de máquina y decide el ritmo del tren, por un trayecto sin escalones ni giros cerrados.
Cognitiva o de atención
Trenes de cuatro vagones y trayecto fijo marcado con conos; los cambios de ritmo se avisan contando tres.
Errores frecuentes
- Pedir cambios bruscos con el grupo a máxima velocidad.
- Zonas pequeñas que convierten cada cambio en un choque.
- Encadenar cambios sin pausa: aparece el tropiezo.