Descripción
Norias de cinco niños repartidas por la sala. En cada una, un niño se queda de pie en el centro con un aro cogido a la altura de su cintura y los otros cuatro lo rodean y sujetan ese mismo aro, cada uno con una sola mano. Cuando el maestro dice «¡noria!», los cuatro de fuera andan despacio hacia el mismo lado y el aro da la vuelta alrededor del compañero, que se queda quieto. Cuando dice «¡eje!», la noria se para y el que gira es el del centro, sobre sí mismo, dentro del aro parado. Todas las norias juegan a la vez y todos los niños pasan por el centro.
Objetivo
Girar sobre uno mismo y hacer girar entre todos un mismo aro, andando al paso del grupo y parándose cuando le toca girar a otro.
Cómo se juega6
Colocación
Se hacen grupos de cinco, bien separados unos de otros. En cada grupo, uno se pone de pie en el centro y sujeta un aro a la altura de su cintura; los otros cuatro se reparten alrededor, uno por cada lado, y cogen el aro con una sola mano. El del centro suelta el aro cuando ya lo sujetan los cuatro.
Arranque
El maestro dice «¡noria!» y los cuatro de fuera empiezan a andar muy despacio hacia el mismo lado, llevando el aro con ellos. El del centro se queda quieto y deja que la noria le dé la vuelta.
Qué se puede hacer
El aro se lleva siempre con una mano abierta y a la altura de la cintura del compañero del centro. Se anda, nunca se corre, y quien note que el aro tira lo suelta y espera a que el grupo pare.
Qué pasa cuando el maestro dice «¡eje!»
La noria se para en el sitio y ahora el que gira es el del centro, sobre sí mismo y dentro del aro parado. Al oír otra vez «¡noria!», los de fuera vuelven a andar y el del centro se queda quieto.
Cómo termina
Tras dos o tres cambios, el maestro dice «cambio de eje» y entra otro niño al centro; el que salía ocupa su sitio en el aro. El juego acaba cuando todos han estado en el centro una vez.
Reinicio
Se vuelve a jugar con la noria andando hacia el otro lado, y el del centro girando también hacia el otro lado.
Variantes3
El maestro ya no canta los cambios. Manda el del centro: cuando empieza a girar, los cuatro de fuera se paran, y en cuanto se para él, la noria arranca. Hay que mirar al compañero en vez de escuchar al maestro, y se sostiene bien a los cinco años. Siguen valiendo el paso andando y la mano abierta en el aro.
Se deshacen los grupos y se juega por parejas con un aro cada una. Uno sujeta el aro con las dos manos y da la vuelta andando alrededor de su compañero; cuando el maestro dice «eje», se para y gira el otro. Se montan muchas norias pequeñas a la vez y no hay que acordar el paso con nadie.
Se quita el aro. Los cuatro de fuera se cogen de las manos formando un corro alrededor del compañero y andan igual. Desaparece el objeto compartido, que es lo que más cuesta a los tres años. Se sueltan las manos en cuanto alguien tire, igual que se soltaba el aro.
Qué se trabaja
Seguridad3
El aro se lleva con la mano abierta por debajo, no agarrado con el puño: si la noria se acelera, la mano se abre sola y el aro no arrastra a nadie.
El del centro se está quieto con los brazos pegados al cuerpo mientras la noria anda: si estira los brazos, el aro le engancha las manos al pasar.
El del eje da dos o tres vueltas sobre sí mismo y para; si se marea, se sienta dentro del aro parado y entra otro al centro.
Consejos para el profesor2
Ensaya el «¡eje!» con la noria parada: girar sobre uno mismo dentro de un aro descoloca más de lo que parece.
Separa las norias más de lo que crees: al andar en círculo se abren y dos vecinas acaban chocando.
Adaptaciones NEE4
Visual
La referencia es el propio aro, que lleva en la mano todo el rato;
Auditiva
Las dos consignas llevan gesto además de voz —el maestro dibuja un círculo con el dedo para «noria» y señala el suelo para «eje»—, y el compañero del centro, que le pasa de frente en cada vuelta, repite el mismo gesto.
Movilidad reducida
Ocupa el centro, que es el papel que se hace parado y es el papel principal del juego, y gira allí lo que pueda; Nada se ata ni se engancha a la silla.
Cognitiva o de atención
Se juega un rato solo con «noria», sin el papel de eje, hasta que el grupo ande junto, y después se añade el cambio;
Errores frecuentes
- Arrancar sin comprobar que los cuatro sujetan con una sola mano: con las dos, el aro se tuerce y aprieta al del centro.
- Dejar que la noria ande deprisa: el aro va más rápido de lo que el del centro puede girar y le arrastra por la cintura.
- No hacer pasar a todos por el eje: estar en el centro es lo que gusta y siempre quedan los mismos fuera.