La orquesta
Descripción
La clase es una orquesta de pie, y cada instrumento se toca con el cuerpo entero: el tambor con pisadas fuertes, el violín girando el tronco despacio, la trompeta estirándose hacia arriba, los platillos abriendo y cerrando los brazos. Un director marca deprisa o despacio, grande o pequeño, y cuando dice «concierto en marcha» la orquesta toca desplazándose.
Objetivo
Mover hombros, brazos y tronco de forma amplia siguiendo a un director, cambiando de velocidad y de tamaño del gesto.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Director secreto: Un alumno se aparta unos pasos y se tapa los ojos. El corro elige un director que va cambiando de instrumento sobre la marcha y todos le copian sin mirarle fijamente. El que vuelve tiene que descubrir quién manda mientras la orquesta se desplaza. Otra organización — Cuatro secciones por el espacio: Se deshace el corro y cada sección se coloca en una zona distinta. El director las llama por turnos y la sección llamada cruza el espacio tocando su instrumento mientras las demás siguen en el sitio. Se añade desplazamiento y se sube el pulso. Más fácil — Dos instrumentos: Solo tambor y trompeta, dos gestos muy distintos entre sí, y solo dos consignas: deprisa y despacio. Con dos referencias claras no hay quien se pierda.
Consejos para el Profesor
No pretendas que dirijan los veinticinco: con turnos de un minuto salen cuatro o cinco por sesión, se apunta quiénes han sido y en tres sesiones han pasado todos. Lo que hace que esto sea calentamiento y no clase de música es exigir gestos grandes: si ves manos pequeñas a la altura del pecho, exagera tú el tuyo y el corro te copia. Y guarda la consigna de «muy despacio y muy pequeño» para el final, que te deja al grupo listo para explicar la parte principal.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: elige el instrumento cuyo gesto pueda hacer con los segmentos que mueve —platillos o tambor con las manos y los brazos— y trabaja el mismo contenido, que es la calidad del movimiento: deprisa y despacio, grande y pequeño, fuerte y flojo; dirige en su turno como todos, y en el «concierto en marcha» se desplaza con el resto, que va andando, no corriendo. Visual: se le enseñan los cuatro gestos mano sobre mano antes de empezar, cada instrumento lleva además un sonido propio hecho con la boca para poder seguirlo de oído, y en la parte de desplazamiento va del brazo de un compañero; si hace falta marcarle su sitio en el corro, se usa una alfombrilla o cinta de carrocero, nunca una cuerda en el suelo. Auditiva: es el eje que menos adaptación necesita porque el director manda con las manos; se garantiza que esté enfrente y con buena luz, la pandereta se sustituye por gestos grandes con el brazo, y se le da pronto el turno de director. Cognitiva: dos instrumentos y dos consignas, el gesto demostrado a la vez que se nombra, y se le coloca justo enfrente del director para tener siempre el modelo delante.