La rueda que se da la vuelta
Descripción
Girar hacia fuera cuesta poco; lo raro es seguir bailando cuando ya no ves a nadie delante y solo tienes la referencia de los brazos que te rozan. El grupo tarda dos o tres pausas en darse cuenta de que la formación se sostiene sola. Al terminar, media clase está de espaldas al centro y nadie ha tenido que salir a exponerse: la vuelta la ha dado el corro entero, no una persona.
Objetivo
Sostener un desplazamiento lateral al pulso mientras cambia la orientación de parte del corro, sin perder el sitio ni la distancia.
Cómo se juega6
Toda la clase en corro, sin agarrarse, caminando al pulso con la cara hacia el centro.
Se dice un nombre en alto
Al oírlo, la rueda entera frena y quien ha sido nombrado gira sobre sus pies hasta quedar de cara al exterior.
Se retoma la marcha con pasos laterales pequeños, sin adelantar ni ceder el sitio a nadie.
En cada pausa gira otra persona. Los giros se hacen siempre parados: nadie se desplaza de espaldas.
Quien ya mira hacia fuera sigue el pulso con los brazos si pierde la referencia de los pies.
Se encadenan pausas hasta que ya miran hacia fuera más de la mitad, y se cierra con una en la que giran de golpe los que quedan.
Variantes3
En cada pausa giran dos personas enfrentadas del corro, de modo que la rueda se va invirtiendo por los dos lados a la vez.
Entre pausa y pausa el corro se abre dos pasos y se cierra dos pasos, sin dejar de llevar el paso lateral.
Gira quien quiera en cada pausa, con el límite de dos personas por pausa; el corro decide sobre la marcha.
Qué se trabaja
Seguridad3
Los giros se hacen siempre con el corro parado; no se corre ni se camina de espaldas.
Un brazo de distancia entre personas, para que el paso lateral no acabe en pisotón.
Quien pierda la referencia se detiene donde esté y el corro se ajusta a su alrededor.
Consejos para el profesor3
Nombra primero a los que se ponen delante en todo. Si los primeros giros recaen en quien lo pasa mal, el resto lee la tarea como una exposición y se tensa.
Ponte fuera del corro y a la altura de la mitad de los que miran hacia fuera: son los que pierden la distancia y no se dan cuenta.
Si la rueda se cierra, para y hazles abrir hasta rozarse con los brazos extendidos. Se recupera en diez segundos y no hay que explicar nada.
Adaptaciones NEE4
Visual
El nombre se dice y se acompaña de un toque acordado en el hombro por parte del vecino; el paso lateral se hace con contacto ligero de codos si se pide.
Auditiva
Los nombres se sustituyen por tarjetas con el nombre escrito, sostenidas en alto, y la pausa se marca con un brazo levantado desde el centro.
Movilidad reducida
El giro puede hacerse en dos tiempos con apoyos intermedios o solo con el tronco y la mirada; el paso lateral se sustituye por un balanceo al pulso.
Cognitiva o de atención
Se avisa de que a todo el mundo le tocará girar y en qué orden aproximado. Se empieza con cinco giros y se amplía solo si el corro los sostiene.
Errores frecuentes
- Girar sobre la marcha en cuanto se oye el propio nombre, sin esperar a que el corro se detenga.
- Cerrar la rueda hasta que se pisan, porque los que miran hacia fuera dejan de controlar la distancia.
- Convertir el paso lateral en un paso cruzado que descoloca la rueda entera.