La sábana y el saltamontes
Descripción
Todo el grupo agarra el borde de una sábana o un paracaídas con una pelota encima —el saltamontes— e intenta hacerla botar cada vez más alto sacudiendo a la vez. La pelota no se toca con las manos en ningún momento: solo la mueve la tela.
Objetivo
Hacer la misma fuerza al mismo tiempo que los demás y comprobar que la pelota sube cuando todos tiran a la vez.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Dos saltamontes: Dos pelotas a la vez sobre la tela. Hay que sacudir más flojo y más acompasado, porque a lo bruto las dos se salen en dos segundos. Otra organización — Dos sábanas pequeñas: El grupo se parte en dos corros de seis con una sábana pequeña cada uno. Todos agarran más tela, se nota mucho más lo que hace cada uno y no queda nadie de adorno. Más fácil — El saltamontes dormido: Sin botes: se trata de mover la pelota despacio por la tela sin que se caiga, llevándola de un lado a otro entre todos. Se entiende la coordinación antes de meter fuerza.
Consejos para el Profesor
Con más de doce agarrando, los del fondo dejan de notar la tela y se descuelgan: dos sábanas de seis funcionan mucho mejor que una de veinticuatro. La pelota tiene que ser ligera de verdad, porque con una de goma la tela da un latigazo y se acabó el juego. Y avisa antes de que se vengan arriba: el momento en que todos sacuden a lo bestia es justo cuando alguien se enrolla la tela en la mano.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: agarra la tela desde donde esté, de pie o sentado, y los compañeros de al lado bajan su tramo a esa altura; hace la misma sacudida con los brazos y el juego no cambia para nadie. Visual: se le deja recorrer la sábana con las manos antes de empezar, se coloca entre dos compañeros que le van diciendo dónde está la pelota, y la cuenta en voz alta antes de cada sacudida le da el momento exacto; si hay que marcarle el sitio, cinta de carrocero o una alfombrilla, nunca una cuerda. Auditiva: la cuenta se dobla con el brazo del maestro subiendo y bajando bien visible desde su sitio, y el aviso de parar es apoyar la tela en el suelo, que se ve al momento. Cognitiva: empieza con la versión del saltamontes dormido y con una consigna sola —arriba y abajo—, y se añade la fuerza cuando su sacudida vaya con la del grupo.