La silueta
Descripción
Por parejas, uno se tumba en el suelo y el otro le dibuja el contorno con tiza. Después se decora entre los dos y se le ponen los nombres a las partes del cuerpo. Verse a tamaño real desde fuera sorprende, y es ahí donde cada palabra deja de ser vocabulario y pasa a tener un sitio concreto.
Objetivo
Ver el propio cuerpo dibujado a tamaño real y ponerle nombre a sus partes, con el grupo ya en calma.
Cómo se juega6
Colocación
Por parejas, en el suelo del patio y bien separadas. Uno se tumba boca arriba con los brazos y las piernas un poco abiertos, en la postura que quiera quedarse.
Arranque
El compañero recorre el contorno con la tiza, sin tocar el cuerpo: la tiza va por el suelo, a un dedo de distancia. Empieza por la cabeza y da la vuelta entera.
Qué se puede hacer
El que está tumbado no se mueve hasta que le avisan, y el que dibuja no apoya la mano encima ni pasa la tiza por la ropa. Cuando acaba, avisa y el otro se levanta con cuidado para no borrar la línea.
Qué pasa después
Los dos miran la silueta desde arriba, que casi siempre sorprende. Entre los dos le escriben los nombres de las partes —cabeza, hombro, codo, rodilla, tobillo— y la decoran como quieran.
Cómo termina
Se da una vuelta andando por el patio mirando las siluetas de los demás, en silencio. Es el cierre de la sesión y no hace falta nada más.
Reinicio
Cambio de rol, con la segunda silueta en otra postura distinta a la primera.
Variantes3
El que se tumba adopta la postura de una acción —lanzar, saltar, correr— y los demás tienen que adivinar cuál es solo por el dibujo. Obliga a pensar cómo se ve un gesto desde fuera.
Cuatro personas se colocan formando una figura conjunta y se dibuja el contorno de todas juntas. Se ve dónde acaba uno y empieza otro, y hay que negociar la postura.
En vez del cuerpo entero, se dibuja el contorno de la mano y del pie, y se les ponen los nombres. Cabe en un folio, se hace sentado y sale en dos minutos.
Qué se trabaja
Seguridad3
El que se tumba coloca la cabeza hacia el interior de la zona de parejas y los pies hacia fuera, para que nadie pase andando junto a su cara.
La tiza va siempre por el suelo y nunca por encima del cuerpo tumbado; al acabar, las manos con tiza no se llevan a los ojos ni a la boca y se lavan antes de volver al aula.
Quien ha estado tumbado se levanta de lado y apoyando una mano: lleva un buen rato quieto y el suelo del patio está frío.
Consejos para el profesor2
Deja que el tumbado elija postura y compruébala: quedarse quieto tres minutos con los brazos en alto no se aguanta.
Reserva tiempo real para nombrar las partes; si el dibujo se come la sesión, queda en un dibujo y no en trabajo de cuerpo.
Adaptaciones NEE4
Visual
La línea se hace con una cuerda colocada alrededor del cuerpo en vez de con tiza, para poder recorrerla después con las manos;
Auditiva
El aviso de «ya puedes levantarte» se pacta como un toque en el pie, y el docente muestra el ejemplo antes en el suelo.
Movilidad reducida
Se dibuja el contorno en la postura y el apoyo en que esté, silla incluida —queda una silueta distinta y es exactamente igual de válida—, o se hace la versión de la mano y el pie sobre una mesa.
Cognitiva o de atención
Se empieza por la mano y el pie, con tres nombres solo, y se añade el cuerpo entero cuando reconozca esas partes.
Errores frecuentes
- Repartir las tizas antes de decir que no se toca el cuerpo: el contorno acaba siendo pintarle la ropa.
- Elegir suelo que no admite tiza: sobre goma o asfalto mojado no queda línea y la actividad no arranca.
- Poner las parejas juntas: las siluetas se solapan y al levantarse borran la del vecino.