La tormenta manda
Descripción
Cuatro palabras que ordenan cuatro respuestas distintas obligan a mantener dos cosas a la vez, el pulso en las manos y la atención en la palabra. La tormenta es la que descoloca, porque manda cambiar de sitio y hay que volver a encontrar el corro después. Se cruza caminando y por fuera, nunca por el centro, o el cambio acaba en choque.
Objetivo
Sostener un pulso con las manos mientras se responden cuatro consignas distintas, incluida una que obliga a recolocarse.
Cómo se juega6
Toda la clase en corro amplio, con una marca en el suelo por persona y palmas suaves al pulso.
Llovizna
Se sigue el pulso con una flexión pequeña de rodillas, sin dejar de palmear.
Chispea
El pulso se reduce a la mitad y las palmas se hacen más suaves.
Rayos
Dos pasos laterales hacia un lado y dos hacia el otro, con las palmas en el mismo pulso.
Tormenta
Las palmas paran y cada persona camina por fuera del corro hasta una marca libre distinta de la suya.
Tras cada tormenta se retoma el pulso y propone las consignas otra persona, de forma voluntaria.
Variantes3
Se encadenan dos estados sin pausa entre ellos, lo que obliga a resolver el segundo desde una posición ya modificada.
Los cuatro estados se anuncian solo con tarjetas, con lo que hay que mirar sin dejar de llevar el pulso.
Tras la última tormenta el pulso se va apagando hasta el silencio, y la tarea sirve de vuelta a la calma.
Qué se trabaja
Seguridad3
El cambio de marca en la tormenta se hace caminando y por fuera del corro; nunca cruzando corriendo por el centro.
La flexión de rodillas es pequeña y llega hasta donde cada persona esté cómoda.
Se comprueba que hay una marca por persona antes de cada tormenta para que nadie se quede buscando.
Consejos para el profesor3
Reparte las tormentas: una cada tres o cuatro consignas. Seguidas convierten la ficha en un juego de sillas y se pierde el pulso.
Sitúate fuera del corro y a la altura de las marcas libres. Es donde se ve si alguien se queda sin sitio y hay que ajustar.
Cuenta las marcas antes de empezar y déjalas visibles. Recolocar el corro entero sin marcas cuesta un minuto en cada tormenta.
Adaptaciones NEE4
Visual
Las consignas se dicen en voz alta y clara, y las marcas del suelo son planchas o aros que se notan bajo la zapatilla, nunca cuerdas.
Auditiva
Cada estado del tiempo tiene su tarjeta con dibujo, y el pulso lo lleva alguien con un brazo bien visible desde todo el corro.
Movilidad reducida
Los pasos laterales se pueden hacer con un balanceo o con los brazos, y en la tormenta se cambia a la marca contigua en vez de a una lejana.
Cognitiva o de atención
Se empieza con dos estados y se añade uno cada dos rondas. Las cuatro tarjetas quedan colgadas a la vista durante toda la tarea.
Errores frecuentes
- Dejar de palmear en cuanto llega una consigna, con lo que se pierde lo único que sostiene la tarea.
- Cruzar el corro por el centro en la tormenta, que es donde se producen todos los choques.
- Bajar la flexión cada vez más hasta acabar en cuclillas durante toda la llovizna.