Lluvia de objetos
Descripción
Todo el grupo anda por el espacio con una pelota de espuma o un pañuelo en la mano. Cuando el docente da la consigna, cada niño se para en su hueco, lanza su objeto hacia arriba sobre sí mismo y deja que caiga al suelo. Luego lo recoge, vuelve a andar y escucha la consigna siguiente. Tras ocho o diez consignas, todos llevan su objeto al cesto y se repite con el otro objeto.
Objetivo
Probar formas distintas de lanzar un objeto ligero y notar que la fuerza y la mano cambian dónde cae.
Cómo se juega6
Colocación
Todos repartidos por el espacio, cada uno con su pelota de espuma o su pañuelo en la mano, con un brazo estirado de distancia hasta el compañero más cercano.
Arranque
Se anda por el espacio con el objeto en la mano hasta que el docente dice cómo se lanza esta vez: «muy alto y con las dos manos». Entonces cada uno se para en un hueco.
Qué se puede hacer
Lanzar el objeto hacia arriba, sobre uno mismo, como ha dicho el docente, y dejar que caiga al suelo sin tocarlo. No se lanza hacia nadie ni se coge el objeto de otro.
Qué pasa cuando cae
Se recoge el propio objeto del suelo, se vuelve a andar por el espacio y se escucha la consigna siguiente, que cambia una sola cosa cada vez: alto, bajito, con una mano, con la otra.
Cómo termina
Después de ocho o diez consignas, la última es «muy bajito», se recoge el objeto y todos lo llevan andando al cesto.
Reinicio
Se cambia el objeto, el que tenía pañuelo pasa a pelota y al revés, porque no se lanza igual uno que otro y las mismas consignas vuelven a ser nuevas.
Variantes3
Cada niño tiene un aro en el suelo delante de él y, además de lanzar como se ha dicho, tiene que conseguir que el objeto caiga dentro. Se sigue lanzando en vertical y sobre uno mismo, nunca hacia el aro de otro.
Se hacen corros de cuatro niños alrededor de un aro grande y todos lanzan su pañuelo a la vez hacia arriba; si sobran niños, cada uno se suma a un corro distinto. Se ve el lanzamiento de los otros y se aprende mirando; los corros van separados dos metros.
Todo el grupo con pañuelo, que baja despacio y deja ver el lanzamiento entero, y solo dos consignas: alto y bajito. Se quita lo de una mano o dos hasta que el gesto salga.
Qué se trabaja
Seguridad2
Se lanza parado en el propio hueco, hacia arriba y sobre uno mismo, nunca andando ni hacia un compañero.
Con techo bajo o con lámparas no se pide «muy alto»: las pelotas acaban golpeando la luz.
Consejos para el profesor2
Comprueba que cada uno tiene su hueco antes de mandar lanzar: es al pararse cuando se han acercado sin darse cuenta.
Alterna alto y bajito: si todo va hacia arriba, acaban con la vista en el techo y chocan al reanudar la marcha.
Adaptaciones NEE4
Visual
Se le da un pañuelo grande de color vivo y se le coloca en una zona con la espalda a la pared, que es su referencia.
Auditiva
Cada consigna se enseña antes haciéndola el docente delante del grupo, de frente y despacio, de modo que se pueda copiar sin oírla.
Movilidad reducida
Lanza sentado o desde la silla, con el mismo objeto y las mismas consignas.
Cognitiva o de atención
Una sola consigna repetida cuatro o cinco veces antes de cambiarla, y el docente lanza a su lado las primeras rondas.
Errores frecuentes
- Mandar lanzar con el grupo aún en movimiento: lanzan andando y el objeto le cae encima al de al lado.
- Pedir «muy alto» con techo bajo o con lámparas: los pañuelos se quedan arriba y las pelotas acaban en la luz.
- Mezclar pelotas y pañuelos en la misma consigna: «muy alto» significa cosas distintas y la mitad no lo consigue.